El novio de la mujer, experto en artes marciales, fue detenido y acusado por el homicidio.
Claudia Peñalba, su hija embarazada de 8 meses, murió tras recibir una feroz golpiza. Su familia denuncia que la mató a golpes su pareja, que quedó detenido. En medio del dolor, un milagro: la beba que Claudia tenía en su vientre, Julieta, pudo ser salvada por los médicos y ahora se recupera en la sala de neonatología de un hospital de Quilmes.
Todo ocurrió en una casa en el barrio Villa Rita, en Lomas de Zamora. El domingo a la noche Claudia (32) y su pareja, Diego Sosa (40), tuvieron una fuerte discusión. Milagros, la hija de 10 años que la mujer tuvo con una pareja anterior, contó que vio cómo él la empujó contra la mesa y la heladera. Asustada, le pidió ayuda a su abuela que vive en la misma casa y juntas la llevaron en auto al hospital. El hombre ya se había ido.
En el centro médico sólo le dieron medicamentos y la mandaron de nuevo a su casa. Claudia ocultó lo que había pasado. Según cuenta su familia, el maltrato de Sosa era habitual, le había quitado el celular y la había aislado de sus amigas.
Pero ella siempre lo cubría diciendo que estaba bien.
Lo peor llegó la madrugada del lunes. La familia de Claudia denuncia que Sosa volvió borracho y le dio una brutal paliza que le causó graves daños en la cara, los riñones y los pulmones. El hombre es cinturón negro de MMA, las artes marciales combinadas en las que se pelea dentro de una jaula. A Claudia la encontraron desmayada en el comedor. “Estaba desfigurada, no era mi hija. Cuando recuperó la conciencia empezó a convulsionar y vomitaba sangre.
Le pegó como si estuviera endemoniado ”, contó Nelly Quiroga, la madre, a Clarín.
Lo que sucedió después fue un milagro en el medio de la tragedia: la mujer fue derivada a la Clínica del Niño de Quilmes y, como su cuadro empeoraba, los médicos resolvieron hacer el parto por cesárea. Julieta nació con 1,200 kilo y a pesar de ser prematura evoluciona favorablemente.
Su mamá luchó por su vida durante dos días, pero el miércoles falleció de muerte cerebral. “Lo único que pido es justicia, la cárcel para este asesino. No quiero sentir odio en mi corazón, que pague lo que hizo”, dijo Nelly.
Sosa –que es el padre de la beba recién nacida– fue detenido y quedó a disposición de la Fiscalía 1 de Lomas de Zamora, a cargo de Viviana Giorgi. Fuentes de la investigación dijeron a Télam que ya fue indagado y dijo que “jamás” le pegó a su mujer y que lo ocurrido era una “incógnita”. Sí admitió que tuvo una fuerte discusión con Claudia, pero aseguró que la situación “no pasó a mayores” y que se fue inmediatamente de la casa.
Sin embargo, la fiscal Giorgi y el juez de Garantías 4 de Lomas de Zamora, Esteban Bacchini, consideraron que los elementos reunidos en su contra son suficientes para acusarlo y lo procesaron bajo la calificación de “homicidio agravado por femicidio”.
Comentá la nota