La cifra surge del cálculo entre la cantidad de visitantes que pasarán por la provincia, el gasto promedio y las noches de alojamiento.
El importante movimiento que se registra desde la segunda mitad de diciembre y que, se estima, continuará hasta principios de marzo, anticipa lo que seguramente se convertirá en uno de los mejores veranos de los últimos años para Córdoba. No sólo por la gran afluencia de visitantes (los primeros días de enero registraron un incremento de turistas del 20% respecto al año pasado) sino porque esta temporada aumentaron la cantidad de días de pernoctación y mejoró el nivel de gasto por persona. Y eso se nota en la actividad comercial, gastronómica y de entretenimiento donde los turistas desembolsan cuantiosas sumas.
No obstante, un simple y modesto cálculo basado en las proyecciones e información suministrada que manejan los operadores de los distintos valles, permite estimar que este verano –periodo comprendido entre el 15 de diciembre y 15 de marzo- el turismo dejará en la provincia unos 3.675 millones de pesos.
La cifra es el resultado de multiplicar la cantidad de visitantes (se estima que pasarán alrededor de 3.500 millones de personas) por el gasto diario en promedio, unos 150 pesos, que cada turista hace incluyendo alojamiento, gastronomía y esparcimiento, y por las pernoctaciones que este año pasaron de cinco a siete noches. Además, este verano registra como característica un menor movimiento del turismo itinerante, es decir, los visitantes optan por alojarse todas las noches en una misma localidad en lugar de repartirse en distintos destinos.
Los números resultan más que alentadores para los hoteleros, comerciantes, gastronómicos y demás sectores ligados a la actividad ya que el verano 2010 no resultó como se esperaba producto, entre otros factores, de la crisis hídrica. Este año, si bien aún falta para que los lagos y diques lleguen a sus niveles óptimos, las precipitaciones caídas hasta el momento mejoraron la situación.
Durante los primeros días del mes, tanto el Valle de Punilla, como los de Calamuchita y de Traslasierra, las regiones de Paravachasca, de las Sierras Chicas y hasta las localidades que circundan a la enorme laguna Mar Chiquita, registraron un índice de ocupación promedio del 85 por ciento, colmándose los fines de semana. Esta situación preparó el escenario para lo que serán los próximos días, anticipando una excelente temporada. En Villa Carlos Paz cada fin de semana una especie de marea humana parece apoderarse de la zona peatonal, invadiendo los negocios, teatros y locales gastronómicos. Durante el día, los balnearios se llenan de turistas que disfrutan de la naturaleza y de las elevadas temperaturas que por estos días azotan la provincia. Esta situación se repite en otras regiones de Punilla, por caso La Falda, Cosquín, Villa Giardino, La Cumbre y Capilla del Monte. También en Villa General Belgrano y Santa Rosa de Calamuchita donde los operadores de turismo trabajan a full por estos días.
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