Este miércoles se determinará si Omar “Cura” Segundo, va a juicio por la causa en la que se le acusa de “amenazas agravadas” al juez Marcelo Orlando.
El defensor de Segundo, el doctor Fabián Gabalachis hace todo lo posible por sacar a su representado de semejante asunto, por ello en la audiencia “preliminar” al juicio se opuso a la calificación de “amenazas agravadas”, por considerar que se trata de un caso de “atentado a la autoridad”, que tiene una pena de un mes a 1 año de prisión, y por lo tanto, es un delito excarcelable. Este argumento es el que permite al defensor ir por más y solicitar la conciliación, pero ahora todo está en manos de la jueza Marcela Pérez Bogado.
La acusación por “amenazas agravadas” es un delito que de probarse, prevé penas de 5 a 10 años de prisión de efectivo cumplimiento, y ciertamente este es el punto más importante a definir por la jueza, ya que mientras la Fiscalía sostiene su posición, la Defensa arguye que no procede la calificación. Las cuestiones planteadas en la audiencia preliminar, serán resueltas por la jueza y en la próxima audiencia, prevista para este miércoles, se determinará si Omar “Cura” Segundo va a juicio.
Delito no conciliable
El abogado defensor Fabián Gabalachis sostuvo que su patrocinado -quien decidió no declarar en la audiencia- quiere pedir disculpas al magistrado y a los empleados de mesa de entradas de Tribunales. De acuerdo a lo manifestado por el letrado trelewense, Segundo también estaría dispuesto a realizar una donación a una institución de bien pública.
Sin embargo el Ministerio Público Fiscal se opuso a la solicitud, ya que la conciliación no se puede efectuar en delitos donde existió violencia o intimidación. En tal sentido, Báez manifestó que el mínimo de pena del delito que se puede conciliar es de 3 años, y en este caso la acusación es por un delito que tiene un mínimo de 5 años de cárcel. Asimismo, indicó que “la conciliación no se puede efectuar en delitos con violencia o intimidación” y que el efecto que tuvieron las amenazas resultó lesivo al ánimo del juez Marcelo Orlando, quien se apartó de la causa.
La jueza Pérez Bogado notificará su resolución.
Sigue sumando…
Las amenazas al juez Orlando no son el único asunto judicial del cual debe ocuparse Omar “Cura” Segundo, ya que se encuentra procesado junto a su hijo Juan Paulo Segundo, a Federico Otero y la madre de éste, María Rosa Chico, por la presunta comisión del delito de “estafa” en la venta de la empresa Alpesca.
El Ministerio Público Fiscal asegura que la venta de la pesquera fue “simulada”, y entre las medidas precautorias que tomó el juez al dictar la apertura de investigación, fue disponer que Segundo no se pueda acercar a la planta pesquera, ni pueda salir de la provincia sin autorización. Esta última decisión del juez fue la que lo llevó a cometer otro delito, o al menos así lo sostiene la Fiscalía, ya que cuando Segundo quiso salir de la ciudad pidió autorización al juez Orlando, éste se lo negó por considerar que no había argumentos sólidos que justificaran su requerimiento y no cumplía los requisitos. La decisión del juez provocó el enojo de Segundo, quien propinó amenazas en contra del magistrado, según revelan los testigos presentes en Tribunales.
Pendiente
Omar “Cura” Segundo, está procesado también en una causa por narcotráfico. Él y otros tres imputados están siendo investigados y bajo proceso en la causa por el hallazgo de 100 kilos de drogas en la pesquera Poseidón de Puerto Madryn.
En este caso interviene la Justicia Federal, y ciertamente que los plazos no se cumplen acabadamente, pero hay expectativa que la investigación llegue a buen puerto.
Como si no fuere suficiente, Segundo fue el beneficiado con el crédito de 10 millones de pesos, que derivó en una investigación judicial y que ha devenido en que funcionarios públicos sean sometidos a proceso. Aún así con tantas visitas a los Tribunales, Segundo sigue libre, al menos por ahora.
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