ESTA MAÑANA LA PERFORADORA LLEGÓ Y HAY CONTACTO CON LOS MINEROS. PARA ENSANCHAR EL DUCTO VIENE UNA RIESGOSA OPERACIÓN CON EXPLOSIVOS PREVIA AL RESCATE

Dos de los trabajadores atrapados desde el 5 de agosto colocarán las cargas, que serán enviadas en las "palomas", si es necesario ensanchar la pared del taller para permitir un mejor acceso de la cápsula "Fénix".
La llegada del Plan B al taller de la mina San José era esperada desde las 3 de esta madrugada. Anoche surgió la opción de "encamisar" sólo los primeros 60 metros del pozo. Así, el rescate partiría el lunes o martes. Equipo médico se "acuartela" desde las 20 horas del lunes. En campamento Esperanza hay unas 1.500 personas y 166 equipos de prensa extranjera. El Ministerio de Salud chileno descartó una lista con un orden de salida sugerido por los propios mineros, y fijó un máximo de una hora para evacuar a cada uno.

CHILE. 09/10/10. A las 08:05 horas de hoy, la perforadora T-130, del Plan B, hizo contacto con los 33 mineros atrapados en la mina San José, desatando la alegría de todo el campamento Esperanza.

Familiares, rescatistas y autoridades se fundieron en abrazos cuando se confirmó la noticia, tras una larga noche donde pocos durmieron, y donde la perforadora trabajó de manera continua por cerca de 12 horas.

Ahora, los expertos deberán revisar el ducto de 622 metros que conecta la superficie con el taller donde están los obreros.

El ministro de Minería, Laurence Golborne, precisó que "a las 8.05 de la mañana, rompimos en el nivel 622 metros de la superficie, en la galería con la totalidad del martillo".

El secretario de Estado agregó que "se hizo en forma controlada, con una filmación, al mismo tiempo que los mineros, abajo, nos iban indicando el nivel de perforación".

La autoridad de Gobierno destacó el término de este paso de perforación, aunque reconoció que "todavía queda bastante camino por hacer, mucho por recorrer y precauciones que tomar", proceso que espera que "finalice adecuadamente".

De acuerdo a lo informado por Golborne, durante la jornada se dará la información definitiva sobre los próximos pasos a seguir, para comenzar con el "día D" del rescate.

EUFORIA Y ESPERANZA

Cuando la perforadora T-130 hizo contacto con los atrapados, sus parientes corrieron al cerro donde están las 32 banderas chilenas y una boliviana para agradecer por lo que consideran un "milagro".

COPIAPÓ.- Minutos después de que la perforadora T-130 rompiera fondo, alcanzando a los 33 mineros atrapados para iniciar el rescate final, sus familias, emocionadas, iniciaron una loca carrera cerro arriba para llegar hasta las 32 banderas chilenas y una boliviana, que representan a sus seres queridos en la superficie.

Tras ellos, un enjambre de periodistas extranjeros y nacionales los perseguía para registrar sus emociones, mientras de fondo sonaban campanazos y bocinazos que anunciaban el éxito de la operación.

Entre lágrimas, la morena Cristina Núñez, esposa de Claudio Yáñez, hablaba con celular para contarles la buena noticia a sus demás parientes.

"No sé qué decir, imagínate cómo estoy. Le doy gracias a Dios, primeramente, y a esos trabajadores que estuvieron día y noche con nosotros, con ellos, con sus compañeros", dijo en alusión a los operadores de la T-130 (Plan B), que lograron llegar hasta la zona del refugio, desde donde se rescatará a los 33 atrapados.

"Les damos las gracias a ellos, que esperando por sus compañeros, rompieron ahí. Estoy muy contenta. Yo no lloraba desde el principio, pero ahora lloro de felicidad, contenta por que voy a estar con el Claudio y sus compañeros. Si hoy estoy así, imagínese cuando salga", agregó.

María Segovia, hermana de Darío Segovia, y conocida como la "alcaldesa del campamento "Esperanza", pedía a la prensa un poco de tiempo para reaccionar. Tenía la respiración entrecortada por su carrera.

"Imagínese, estoy en el cielo en este momento, estoy a un paso de mi hermano", señaló. "Le doy las gracias a Dios porque sin él, no les habría dado la fuerza a ellos y a nosotros. Pero como Dios nos quiere, no quiso darnos un mal sentimiento".

Y agregó firme, como ha estado estos 65 días en el campamento a la espera del rescate: "Yo no me voy de acá hasta irme con el último minero, cuando saquen al último, pesco mi mochila y me voy. Y he dicho tarea cumplida".

Por último, le envió un mensaje a los operarios de la T-130. “Sinceramente, no tengo palabras de agradecimiento, mi respeto, mi amor, mi cariño hacia a ellos. Me va a faltar vida para agradecerles”.

Pero quien más se robó la atención en el cerro, fue Brian (8 años), nieto de Esteban Rojas. Tan emocionado estaba, que después de decir "me siento mal", vomitó, Sin embargo, se compuso para entregar sus declaraciones.

"Algunos dicen que es un milagro del Bicentenario, otros dice que sólo Dios los hace y es verdad: solo Dios hace milagros".

Los periodistas asiáticos, sorprendidos por su oratoria, le preguntaron si había pasado los dos meses esperando a su abuelo en el campamento. "No, sólo estuve un mes en el campamento, tuve que ir a mi escuela a hacer mis estudios", explicó.

Cuando le preguntaron qué le iba a decir a su abuelo cuando lo vea, dijo que "A él le voy a hablar que nunca más se meta a una mina, que ni siquiera lo piense; lo vamos a tener encerradito en la pieza para que no vuelva".

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