Esta vez, hasta debajo de los aros

Once Unidos desbordó para el ascenso de Quilmes. Las figuras del ascenso del 91. La idea de retener a Hopson. El Coprosede metió la cola.
Si ya había sido increíble la cantidad de público que Quilmes metió en Once Unidos la noche del tercer partido, lo de anoche superó todo. Si el domingo había gente en las escaleras, anoche hubo hasta debajo de los aros. El estadio, los estacionamientos y las calles adyacentes estuvieron repletos desde dos horas antes del comienzo del partido. Increíble. Jamás el escenario de Parque Luro lució como anoche. Aunque al hincha ?tricolor? le provoque horror la sóla idea, tal vez esta final debió jugarse en el Polideportivo. Para que más disfruten de esta noche histórica para el básquetbol marplatense y con mayor comodidad.

La visita de Alejandro Allegretti

Alejandro Allegretti fue uno de los integrantes de aquel equipo de Quilmes que consiguió el ascenso a la máxima categoría de la Liga Nacional de Básquetbol hace 20 años en el ?José Martínez? ante Pico Football Club. Y viajó a Mar del Plata para presenciar el decisivo partido de anoche. ?Me llamó Eduardo (por Dominé) y no podía faltar. Ni loco me perdía este partido. Tenía claro que se cumplían veinte años de aquel ascenso, aunque no me acordaba bien de la fecha exacta. Siento una gran emoción por estar acá?, comentó el tirador platense, el mejor sexto hombre de aquel campeonato.

A su lado, asentía Eduardo Dominé, el ?2? titular de aquel equipo, cuando su carrera recién comenzaba. También embargado por la emoción y por la ansiedad por lo que estaba por jugarse. A Allegretti lo llamaron al centro de la cancha y los más de dos mil quinientos espectadores que colmaron Once Unidos se rompieron las palmas para aplaudirlo.

El Coprosede metió la cola

Como casi siempre, no podía faltar la aparición del Coprosede para entorpecer las cosas. En la tarde previa al partido los dirigentes quilmeños recibieron un ultimátum para que los hinchas no ingresen a la cancha ni bengalas, ni papelitos, ni elementos de percusión.

No hubo problemas con la primera exigencia, pero los dirigentes quilmeños intentaron resistir las demás. Jamás los papelitos, una natural expresión de alegría popular, representaron un problema, más allá de tener que barrerlos.

Y a lo largo de toda la temporada los hinchas de Quilmes utilizaron instrumentos de percusión y de viento para alentar al equipo sin producir el más mínimo incidente.

Las exigencias del Comité provincial incluyeron la prohibición del acceso a dos integrantes de la hinchada, que habían comprado su entrada para ingresar al estadio. Por ellos hubo llamadas hasta de importantes políticos y finalmente se les permitió la entrada.

Y además circuló anoche por el estadio el rumor de que el propio Rubén Pérez amenazó a los dirigentes quilmeños con suspender la cancha por cuatro fechas cuando se reanude la competencia si veía volar ?un solo papelito? en la transmisión de televisión.

El hincha quilmeño, en definitiva, acató todas las prohibiciones y vivió una fiesta de todas maneras. Que seguramente le habrá arruinado la cena al represor de la alegría de La Plata.

¿La última función de Hopson?

Mientras la cabeza de casi todos estaba puesta en la final de anoche, ya hubo movimientos pensando en la próxima temporada. Con el capitán Esteban López (se perdió el tramo final de la temporada por una lesión en el hombro, presente anoche en el estadio) y con Nicolás Ferreyra había un acuerdo para renovar la continuidad en caso de ascender de categoría.

También el entrenador Daniel Maffei tiene contrato por un año más. Pero la gran pregunta es si Phillip Hopson seguirá en la próxima temporada. Con el talentoso ayuda base, el jugador más desequilibrante del TNA, ya hubo sondeos.

Y sus pretensiones son altas. No hay que olvidar que él, si bien ocupa plaza de nacional, cobra en dólares. Como cualquier jugador extranjero de la Liga. El que quiera apostar por él en el máximo nivel de la competencia en la próxima temporada, si quiere mantener un presupuesto medianamente ordenado, deberá jugar nada más que con dos fichas foráneas.

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