La marca del tigre aplicó dos veces el reajuste en menos de una semana. La premium de Petrobras fue la que más aumentó.
Si algún desprevenido esperó el comienzo laboral y escolar de la semana para cargar combustible, seguramente se encontrará con los nuevos valores de la súper, premium y las distintas versiones del gasoil. Pero la mayor sorpresa será para quienes entre el miércoles y jueves cargaron la "8000" (equivalente a la premium) en las ESSO: la nafta con más octanos sufrió otra remarcación del 2,6 por ciento, con lo cual en menos de una semana el precio se disparó un 7,7 por ciento.
Hasta ayer la marca del tigre la vendía a 5,385 el litro. No hubo explicaciones oficiales sobre los motivos del nuevo reajuste. Sólo respuestas de empleados que aseguraron haber trasladado las "disposiciones" de las petroleras. Sin embargo, un par de conductores al llegar a los surtidores ayer al mediodía descargaron su enojo y asociaron el nuevo cambio a los incrementos que aplicó la competencia. "Estos no quieren quedarse detrás de los demás", le dijo un automovilista a un camionero que aguardaba en la fila.
Petrobras, YPF y Shell
Pese a las dos modificaciones en la nafta más cara, ESSO no fue la que aplicó la mayor alza en porcentaje. Petrobras elevó un 7,9 por ciento la premium, que saltó de 4,999 pesos el litro a 5,398, el precio más alto entre las estaciones sanluiseñas. Mientras que en el resto de los productos el aumento fue en orden decreciente. El costo de la súper creció un 5,7 por ciento para ubicarse en 4,789 pesos el litro y el diesel escaló un 1,2 por ciento para ubicarse en 3,998 pesos el litro.
La última en cambiar su cuadro tarifario, YPF, se consolida como la más barata en el ámbito doméstico con un condimento especial: implementó variaciones parejas, que rondaron entre el 5 y el 6 por ciento, a excepción del "Ultra diesel XXI" que encareció un 2,8 por ciento (valía 3,458 y ahora cuesta 3,556). La premium (ex Fangio) pasó de 4,916 pesos el litro a 5,209, la súper saltó de 4,197 a 4,419y la "D Euro" ascendió de 4,339 a 4,599.
La radiografía con las comparaciones no pudo ser completa porque en la única estación que tiene Shell en la provincia, ubicada en el kilómetro 779 de la Autopista de las Serranías Puntanas, se limitaron a decir que había aumentado, pero se negaron a informar el porcentaje y los precios.
Hasta ayer las estaciones de "bandera blanca", aquellas que no tienen exclusividad con ninguna petrolera, eran la opción más económica para los conductores. La mayoría todavía no había modificado los valores al público, según un sondeo que hizo El Diario de la República durante el fin de semana. Aunque varias exhibían surtidores vacíos por la falta de combustible.
La liberación de los precios era una medida esperada por los estacioneros que veían como cada vez quedaba más lejos en el calendario la semana de las Fiestas de Fin de Año, en las que la Nación autorizó el último aumento.
"No hay negocio que sea redituable cuando el principal ingreso sube menos que el principal egreso", aseguró el presidente de la Cámara de Expendedores de Combustibles, Martín Chada, en referencia a que las naftas habían sufrido reajustes de entre el 22 y el 24 por ciento a lo largo de 2010 mientras que los salarios del personal crecieron en ese lapso un 35 por ciento. "La Nación se dio cuenta de que la situación era insostenible", arremetió el directivo.
El secretario de la cámara, José Gianello, depositó su confianza en que la medida contribuya a solucionar el desabastecimiento que prevaleció en los últimos meses. Aunque la opinión de los lectores no avala esa esperanza.
Comentá la nota