"El poder muestra y esconde, y se revela a sí mismo tanto en lo que exhibe como en lo que oculta."
Lo que estamos leyendo por estos días –desde las críticas más o menos enfáticas de Página/12 hasta las crónicas pretendidamente descriptivas de La Nación, aunque allí incluso Laborda reseña el "estado de desgracia en que ha caído el gobierno de Macri" y con un categórico liviano le exige que "debería brindar explicaciones mucho más pormenorizadas"– muestra lo que se esconde (y no tanto) detrás de la fachada PRO: limpia, pretendidamente recta y chillonamente amarilla. Evidencia la concepción del poder que tiene Macri. Que se entronca con la concepción del poder ejercitado en gobiernos civiles y militares desde la fundación de la Nación Argentina. Un poder cuya expresión molecular es la institución policial y/o militar (que desde ya comprende a otros sectores de la sociedad). En este marco cobra sentido cabal la función represiva –que se despliega para controlar y que se inscribe dentro de los procedimientos del poder criminalmente entendido– de ese grupo de choque PRO conocido como UCEP, que en ejercicio "legítimo" de la violencia llevó a cabo numerosos operativos de desalojo de ciudadanos sin techo en el espacio público; no siempre en situación de calle, ya que desalojó también varios edificios tomados y centros culturales. Y de la Policía Metropolitana, que al parecer saldrá a la calle "antes de fin de año" (vaya manera festiva de despedir 2009). Los espías y sus escuchas exhiben realmente (en su sentido real) lo que esconde el barniz con el cual se presenta el por ahora jefe de gobierno, quien elige mostrarse como soldado del orden, la (in)seguridad y la civilización. Barniz que recubre un discurso rígido con prácticas autoritarias y francas aristas criminales.
Ante este escenario crispado provocado por Macri –crispaciones de las que no se hace cargo– es insoslayable, hoy como siempre, una nítida alternativa de izquierda con experiencia de gobierno y vocación de mayorías, dispuesta a resistir enfáticamente el corrimiento del sistema político hacia un neoliberalismo excluyente. Y por demás conocido.
* Ensayista, docente Univ. Nac. de General Sarmiento.
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