En Bajada del Agrio, los jóvenes esperan ser contratados para trabajar en la megaobra. Muchos fueron entrevistados pero, entre el escepticismo y la incertidumbre, aguardan la concreción de la obra.
Los primeros acercamientos de la empresa Hidroeléctrica Chihuido a Bajada del Agrio, una de las principales localidades afectadas por el proyecto, también genera posturas contradictorias en los jóvenes del pueblo.
Hace un mes la empresa fue a recibir curriculums de la gente interesada en trabajar en la obra, pero no hubo ningún compromiso de contrato con nadie; fue sólo una instancia receptiva.
Antes, en el verano, fueron tres especialistas a dar cursos de albañilería, gasista y electricista. Uno de ellos terminó con menos de la mitad de los inscriptos por el bajo nivel del docente, según explicaron algunos chicos de la localidad; los últimos dos tuvieron buena recepción.
"Trabajo de albañil y fui al curso pero el que daba la charla no sabía nada, nosotros sabíamos más que él así que no fui más, no le di más bola", explicó tímido Eber Sepúlveda, de 19 años. Mientras esperaba que su compañero busque la pelota para continuar con el partido de fútbol en la cancha del centro del pueblo, Eber explicó que desconfía de los anuncios: "Hasta que no lo vea no lo creo".
Juan Villar, de 20 años, quien trabaja en la Municipalidad, menciona que desde marzo hay problemas con el agua de red así que está distribuyendo agua potable en un camión cisterna por toda la comunidad. "Tuvimos novedades de la empresa de Chihuido 20 días atrás, calculo. Vinieron a hacer como un registro para que nos anotáramos en lo que sabemos hacer. Cada cual ponía en qué sabía trabajar", explicó mientras llenaba unos bidones a un vecino.
La empresa les explicó que iban a volver en estos días para recibir a más interesados y avanzar en la selección de personal pero todavía no tuvieron novedades de cuándo será.
Luis Sepúlveda, pintor de 25 años, ya se presentó ante la convocatoria de la empresa pero no se mostró convencido de que se lleve a cabo. "Fui a contarles lo que yo sé hacer; ellos estaban juntando información sobre la cantidad de gente interesada en trabajar pero no era nada formal ni había un compromiso por parte de ellos, dijeron que volvían en 15 días pero todavía no supimos nada. Hace mucho que hablan sobre esto pero hasta que no se vea que se concrete…", dijo con un quedo de desconfianza.
Las obras
"Los chicos están un poco incrédulos porque es una idea de larga data lo de la construcción de Chihuido y cada vez que se lo menciona nos quedamos sin alguna obra que beneficiaría al pueblo. No nos arreglan las cloacas porque es una obra que haría la empresa de la represa, así se postergaron arreglos en el pueblo porque en teoría Chihuido lo hará", señaló el secretario de Obras Públicas del municipio, Daniel Pérez.
Según manifestó el ingeniero, la empresa hizo un relevamiento para ver qué servicio puede darle la comunidad con la capacidad de trabajo que hay y qué necesita la localidad. "Lo que hicieron es tomar datos muy superficiales de los interesados para saber qué saben hacer", explicó Pérez.
Para el funcionario municipal, Bajada del Agrio tiene buena expectativa sobre Chihuido. Dijo que "el compromiso es que empieza la obra y al mismo tiempo comienzan con la relocalización de 1.500 personas de parajes cercanos a Quili Malal. Además, para amortiguar esa nueva población se agrandaría la escuela primaria y la secundaria y se construiría una primaria nueva. También está el compromiso de la construcción de 60 viviendas y la realización de obras de cloacas".
El deseo
Para el funcionario, lo ideal sería que los chicos de la localidad se queden a trabajar en esas obras y que se capaciten lo más posible en gestión de turismo ya que, al inundarse el valle, se formaría un lago que quedaría a pocos kilómetros de la localidad.
"Queremos que la gente de Bajada del Agrio no vaya a trabajar hasta la represa, que se quede en el pueblo para hacer las obras prometidas y se generen nuevos puestos de trabajo", señaló el secretario de Obras Públicas.
Los chicos consultados, que fueron encontrados al azar en las calles del pueblo, también reflejaron el mismo sentido. "Si tengo que elegir entre trabajar acá e irme todos los días hasta allá -en referencia al lugar donde se emplazará la obra- prefiero quedarme en el pueblo. Pero hay que ver cuál es el mejor trabajo", comentó Villar de 20 años.
Necesitarán unos 3 mil trabajadores
La representante de Chihuido en Bajada del Agrio, Elcira Quezada, informó el mes pasado que la empresa se llevó de esa localidad y de Quili Malal unas 150 carpetas con interesados en trabajar.
“Los días 8, 9 y 10 de junio estuvo gente de la empresa Hidroeléctrica Chihuido con una oficina móvil en la zona buscando ofertas de servicio y mano de obra. En esa oportunidad se llevaron 150 currículum entre Bajada del Agrio y Quili Malal. Se pide todo tipo de oficio, tecnicatura y servicios”, dijo Elcira Quezada.
Serán necesarias unas 3.000 personas para trabajar, y si bien la prioridad la tienen estas comunidades, la población total de ambas apenas alcanza a la mitad.
Bajada del Agrio no cuenta con hotel, ni restaurante, ni lavaderos. Por eso se confirmó que el primer grupo de obreros se instalará en el Regimiento de Covunco RIM 10, desde donde podrán trasladarse los trabajadores. Según Quezada, los habitantes de las comunidades de Villa del Agrio, Bajada del Puente y Agrio del Medio serán trasladados.
"Estos sectores serán la cola del lago y en tiempos de crecida, las aguas del río cubrirán la zona. Allí viven en chacras entre 40 y 50 personas que serán trasladadas. Algunas a Bajada del Agrio, tal como eligieron. Habrá un fuerte acompañamiento de la empresa. En tanto, la población de Quili Malal, en su mayoría jóvenes, será trasladada en su totalidad de su actual lugar", adelantó.
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