Esperanto suma polémica: ahora protestaron los empleados del local

Esperanto suma polémica: ahora protestaron los empleados del local
Los empleados del local clausurado protestaron en las inmediaciones de Presidente Roca y Zeballos. Los vecinos temen que haya represalias.
Tras el cierre del viernes hubo una protesta nocturna.

La polémica en torno a Esperanto no cesa. Tras la clausura del local efectuada por la Municipalidad, los empleados del bar protestaron con un piquete y los vecinos admitieron tener temor a eventuales represalias por sus denuncias.

El viernes por la noche cerca de cien personas protestaron en la esquina de Roca y Zeballos. El corte de calle incluyó un cacerolazo, cánticos en defensa de los puestos de trabajo y críticas al municipio y los vecinos que denuncian irregularidades.

"Pedimos a toda la gente que se complotó para que este lugar no permanezca abierto que tome conciencia del mal que le hace a los trabajadores de Esperanto y que pueda llegar a una conciliación para que nadie salga perjudicado", señaló la encargada de protocolo del local, Natalia Rovere.

Por su parte, Juan Pablo Cerana, abogado y uno de los voceros del grupo de vecinos que se opuso a la apertura del boliche y denunció incumplimiento de las ordenanzas de parte del bar con amenización musical, aseveró: "Los ánimos están exacerbados y tenemos cierto temor que si no se logra encauzar pueda haber alguna represalia hacia quienes sólo reclamamos que se cumplan las normas vigentes".

Cerana contó que en la protesta del viernes se pegaron afiches en las fachadas de algunas casas linderas a Esperanto y solicitó al municipio que profundice las tareas de control y prevención.

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