El jubilado de Villa Elvira acusado de violar a una nena de 10 años pasará el fin de semana encerrado. Testigos, estudios médicos y su propio testimonio le juegan en contra
Tal como viene informando en exclusiva Trama Urbana, el hombre quedó detenido tras la declaración indagatoria que le tomó el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta, en donde el imputado no sólo negó el hecho que se le imputa, sino que acusó a la propia nena de “mentirosa y fabuladora”. Pero no fueron esas las palabras que le quedaron rondando al letrado en la cabeza, sino otras.
Según fuentes judiciales, el hombre dijo, en su intento de defensa: “si la quiero violar, no lo hago delante de tantas personas”.
El fiscal no le creyó y seguirá detenido porque, a diferencia de otros casos de abuso sexual, en este hay testigos que vieron a la nena salir de la casa-consultorio del imputado toda “ensangrentada”: se trata de la madre de la menor y de una vecina, a quienes Condomí Alcorta cuenta para que den sus testimonios.
Por otra parte, los estudios ginecológicos fueron contundentes y confirmaron el abuso, mientras que el laboratorio también dirá lo suyo cuando se terminen de analizar las ropas íntimas de la nena, en donde los peritos buscan muestras de semen y ADN.
Las evidencias podrían sumar un nuevo peso para el jubilado cuando la criatura se siente frente al equipo de psicólogos, en el marco de la Cámara Gesell (ver recuadro). Allí, liberada, podrá contar lo que pasó la noche del pasado lunes en la zona de 3 y 80 cuando, según fuentes policiales, regresaba del kiosco y fue abordada por su vecino. Un hombre al que le tenía confianza porque “solía darle caramelos y comida”, tal como le contó a este medio un residente de la zona.
Cámara Gesell
En nuestro país, la Cámara Gesell es utilizada sobre todo para tomarles declaraciones judiciales a los niños, sin que éstos se sientan perturbados e intimidados por la presencia de una persona mayor que podría llegar a generarle alteraciones en el discurso.
Para ello, se aísla a los nenes en una habitación de dos ambientes separados por un vidrio, en donde del otro lado estarán escuchando a través de equipos de audio y video tanto el fiscal como el abogado defensor y el juez de la causa, que ven lo que ocurre en el interior, pero no pueden ser vistos.
Junto al menor, además de un equipo profesional de peritos psicólogos y psiquiátricos que llevarán adelante la entrevista, puede haber un familiar, acompañando el proceso.
En cuanto a la entrevista en sí, no tiene las características ni la formalidad de una declaración testimonial, ni se lleva a cabo en un órgano instructor, a fin de que la víctima se sienta cómoda.
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