Días pasados, en la Federación de Comercio e Industria de San Nicolás, Urquiza 32, el ingeniero Juan Borus dictó una charla sobre el Río Paraná, su situación actual y los pronósticos de crecidas y bajantes. La conferencia fue auspiciada por INTA (Instituto Nacional de Tecnología agropecuaria) y INA (Instituto Nacional de Agua). El norte dialogó con el disertante quién explicó las perspectivas para este año.
“Me invitaron para dar una charla informativa sobre la situación actual de la cuenca del Plata, especialmente el Río Paraná y la perspectiva para los próximos meses. Esto afecta fundamentalmente al sector ganadero que es el que necesita la mayor antelación, pero en líneas generales toda la actividad productiva de la región, especialmente la isleña, se ve afectada si las cosas cambian desfavorablemente, que no es la situación que estamos viviendo ahora, pero conviene ponerla en su justos términos“.
Crecida acotada
Acerca de las perspectivas para el año aclaró: “Estamos en la propagación de una crecida acotada, ordinaria que está entrando en el delta y que se espera en la segunda semana de marzo alcance su máxima definición en el delta y no sea más que eso. Es una crecida cuyo descenso va a ser muy lento pero siempre manteniéndose en alturas muy tranquilas. Si recordamos lo que fue el 2009 -2010, estamos a mucha distancia de esa situación de emergencia. La gente tiene en la memoria el recuerdo fresco de lo que fue la crecida anterior y permanentemente se preguntan si cualquier lluvia en Brasil o en el norte afectará otra crecida o una nueva emergencia. Por eso conviene contarles cómo fue, como está yendo ahora y cómo se espera que sea en un futuro cercano. Lamentablemente la perspectiva climática no se puede ajustar más allá de tres meses. Eso es una realidad, entonces hay que seguir al pie del cañón, seguir la situación de cerca y estar en contacto. Uno puede ver por Internet todas las páginas que quiera, pero muchas de esas páginas tienen un carácter experimental, hay que pasarlas por un cedazo para entenderlas y a los productores hay que darles información elaborada, final. Ese es mi trabajo, pero para que eso sirva tenemos que estar en contacto permanentemente, ya sea en charlas como ésta o vía correo electrónico“.
Preocupación local
De qué manera afecta a nuestra región comentó: “Lo que más preocupa a los agropecuarios es los tiempos de permanencia de las alturas del río por arriba o por debajo de cierto umbral que a cada uno lo molesta. No todos tienen el mismo problema, no todas las regiones son iguales y dentro de una misma región, por ejemplo acá en San Nicolás, no les pega de la misma manera una creciente o una bajante persistente por lo que surgen distintas cuestiones. Por ejemplo hay gente que tiene campos sumamente altos que para la lectura de San Nicolás de 3,20 apenas los empieza a molestar y a otros que para esa lectura no tienen absolutamente nada en su campo, obviamente el requerimiento de pronósticos de unos y otros son totalmente distintos. Al que tiene el campo alto igualmente le afecta el transporte de hacienda a tierra firme, aunque no le afecte el campo, por ahí recibe hacienda de otros campos y la tiene que manejar a tierra firme y eso es toda una logística que requiere información previa. El año pinta que todo tiende a lo normal, después de muy alto y muy bajo, este año se espera que desde mayo en adelante, las cosas en la cuenca del plata ronden en valores normales”.
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