Se trata del oficial ayudante Walter Javier Cuello (35) y el cabo Benito Páez (33). El Peugeot 207 volcó y fue a parar a más de 150 metros monte adentro. Los ocupantes resultaron ilesos y el oficial Cuello quedó detenido por “entorpecer la tarea policial”.
Como si todo ello fuera poco a la mañana siguiente el oficial Cuello quedó detenido a disposición de la juez de instrucción de Aimogasta, en torno a una denuncia por “amenazas con arma de fuego”, que habría radicado en ese juzgado la concubina del uniformado. (Ver recuadro)
Espectacular vuelco
Fue anteanoche, a las 22.30, en el paraje conocido como La Herradura, en Ruta 09, que une la Capital de la provincia con la ciudad de Aimogasta. A esa hora un automóvil marca Peugeot 207, color verde petróleo, dominio JDK-824, propiedad del oficial ayudante Walter Javier Cuello, afectado a la Policía en Villa Unión, quien viajaba en compañía del cabo Benito Páez (33), quien habría ido conduciendo el automóvil a la hora del tremendo vuelco.
Por causas que la Policía trata de establecer, al llegar a la zona de La Herradura, el automóvil quedó sin control y salió disparado hacia el carril contrario, donde el conductor habría efectuado una brusca maniobra para que el auto regrese a su carril.
Por esa circunstancia el automóvil habría salido disparado hacia el costado contrario y comenzó a dar vuelcos hasta que detuvo su marcha a unos 150 metros monte adentro.
Por fortuna, los ocupantes del automóvil resultaron ilesos, aunque los daños materiales fueron cuantiosos, por lo que cuadrillas de Defensa Civil de la Provincia y Bomberos Voluntarios de Capital trabajaron varias horas hasta desmontar el lugar y poder retirar el vehículo.
A todo esto el oficial Cuello habría comenzado a oponer resistencia cuando los uniformados de la División Accidentes Viales de la Policía de la Provincia comenzaron a labrar las actuaciones. Minutos antes habría echo lo propio con los efectivos de la Comisaría Segunda.
Ante la actitud iracunda del efectivo, el jefe de Accidentes Viales, comisario Ramón Nicolás Rivero ordenó la detención de Cuello y su alojamiento en el Cuartel del Cuerpo de Infantería.
Sin dosaje
Como ambos efectivos se negaron a la extracción de sangre para el respectivo dosaje no se habría podido constatar el grado de alcoholemia en sangre, aunque en el informe de los médicos policiales figuraría que “ambos tenían fuerte aliento etílico”.
Un dato singular lo constituye el hecho de que el mismo Walter Javier Cuello (35), tuvo un accidente similar, unos kilómetros más adelante de la zona de La Herradura hace menos de un mes, cuando conduciendo un automóvil Ford K, color gris volcó en forma espectacular y quedó en el fondo de una alcantarilla. Ahora sucedió lo mismo pero en un Peugeot 207.
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