Los profesionales de la Agencia de Seguridad fueron enviados por el Ministerio de Interior para colaborar con las autoridades locales.
El ingeniero Olmedo sostuvo que la causa del accidente no la conoce a ciencia cierta, “sólo tenemos la información previa de que hubo el reventón de un neumático, lo que ocasionó el desencadenamiento y, gracias a Dios, no venía nadie circulando porque habría empeorado la situación”.
“Sin dudas, el caso de los transportes públicos de pasajeros -en los que el número de transportados es importante- y se desencadena una tragedia a gran escala, se tiene que poner énfasis en los controles de las unidades. No debemos olvidarnos de la responsabilidad de los empresarios, quienes aún ante la falta de controles asuman su condición de transportistas, a los efectos de que no se repitan estos hechos”, manifestó.
“Hemos visto conductores en un estado psicofísico muy precario para la conducción, donde están mezclados la fatiga, a veces el alcohol que son parámetros que deben ser estrictamente controlados por los directivos de las empresas, ya que la responsabilidad que asumen es costosísima”, indicó.
El ingeniero agregó que “los controles existen, pero quizás no existe el recurso humano suficiente como para que todos estén bajo la misma supervisión”.
Explicó que “una de las herramientas que tenemos disponibles es la tecnología, de lo cual se podría disponer a los efectos de aumentar los ojos que miran lo que sucede en la vía pública. No obstante ello, soy un convencido de que si no apelamos a la buena voluntad y al cumplimiento de la normativa por cada uno de los usuarios de la vía pública y que no estemos solamente esperando donde hay un control para ponernos un casco, un cinturón o circular con el vehículo en las condiciones adecuadas. La responsabilidad es de todos y cada uno de nosotros tiene que cumplir con su parte”, puntualizó.
Comentá la nota