La propuesta es reducir el tránsito de autos particulares sobre avenida Belgrano y el microcentro. La mala señalización, la imprudencia y la poca educación vial contribuyen al caós que se registra en horas picos sobre la principal arteria de la ciudad.
Si bien se estudia la conveniencia de que las líneas de colectivos urbanos circulen por otras vías que no sean la avenida Belgrano, el ingeniero vial Luis Retondo, advirtió que esto “no sería lo más acertado, ya que el colectivo tiene un factor de ocupación 4 o 5 veces superior a la de un automóvil, es decir, el transporte público traslada unas 30 personas hasta el centro y si se le restringiera su circulación por la Belgrano, implicaría que 4, 5 o más autos circularían por esta arteria para trasladar a la misma cantidad de personas, incrementando el volumen del tránsito”.
El Ing. Retondo es jefe de la sección Estudios y Proyectos de la Dirección Nacional de Vialidad, delegación Santiago del Estero. Además es profesor en la facultad de Ciencias Exactas y Tecnológicas (Unse), donde dicta la cátedra de Vialidad urbana. Cuenta también con la presentación de múltiples trabajos y participación en congresos, tanto a nivel nacional como internacional.
Señales
Una de las principales falencias que resaltó el especialista, es la falta de señalización que hay en las calles de la ciudad, así como también las características de las que ya ocupan un lugar en la vía pública.
El Ing. Retondo explicó que una regla básica y que está debidamente especificada en los lineamientos de la seguridad vial, es que los carteles señalizadores deben dar información corta, clara, precisa y uniforme, regla que en numerosos casos no se cumple en Santiago.
“Hay algunas señalizaciones que tienen al menos cinco tipos de carteles distintos para decir lo mismo, eso está muy lejos de ser uniforme”, apuntó, dando el ejemplo de las diferentes señalizaciones empleadas para el “Giro libre con precaución”.
Así también resaltó que se debería tener más cuidado en no “contaminar” los lugares designados para los carteles señalizadores, ya que en muchas ocasiones se pierden entre carteles publicitarios o están escondidos tras las ramas de los árboles.
Estudios
El Ing. Retondo enfatizó en la idea de que es necesario que se realicen profundos estudios sobre el tránsito en la ciudad. Advirtió que el crecimiento del parque automotor y la falta de educación vial, tienen como resultado los altos índices de accidentología que se registran en Santiago.
“La ciudad cuenta con una casa de estudios, donde se forman numerosos profesionales, que están en constante capacitación y conocen las mejores técnicas y elementos para poder proponer soluciones, pero antes es necesario que se decida hacer un estudio correspondiente y en base a ello adecuar a la realidad local las posibles soluciones”, precisó el ingeniero.
Seguidamente aseguró que no existen las soluciones “mágicas”, y que “esto lleva un proceso que demanda tiempo”.
Por otra parte, recordó que el tránsito se convirtió en un hecho social, porque implica movimiento de muchas personas al mismo tiempo y en convivencia con el ambiente, por lo que recalcó que el análisis desemboca en que es un problema cultural.
Por ello, antes de finalizar remarcó que es necesario hacer hincapié en la educación vial de los santiagueños, para prevenir más siniestros.
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