El especialista en ciudades Toni Puig planteó el desafío de la ciudad para innovar y transformarse

Toni Puig, especialista en marketing de ciudades, brindó anoche una conferencia en el Teatro del Fuerte en la que, tras elogiar algunas de las localidades del mundo “que enamoran y se transformaron”, destacó el potencial de Tandil. Según dijo, tras entrevistarse con el intendente Miguel Lunghi y realizar una recorrida, que “Tandil es una ciudad de la que todo el mundo habla bien”.
“La ciudad que no avanza no se queda igual. Retrocede”. El especialista catalán en marketing de ciudades y uno de los artífices de la transformación de Barcelona, Toni Puig, arribó ayer a Tandil en el inicio del proceso encarado por el Municipio para el diseño participativo de un plan estratégico integral y dejó este tipo de lecciones.

Puig se entrevistó con el Intendente, realizó una recorrida por distintos puntos del partido acompañado por funcionarios y, por la noche, encabezó una nutrida conferencia en el Teatro del Fuerte, en la que enamoró a cientos de personas.

“Soy fan de las ciudades, y me encantan los desafíos de las ciudades. Y he aprendido que las ciudades con más futuro son las que apuestan por la cultura”, resaltó Puig, quien planteó que las que están adelante son aquellas que “se reinventan con coraje y ponen el acento en ese tema”.

Tras la bienvenida del Intendente, en el Teatro del Fuerte, Puig comenzó a desarrollar su conferencia, en la que inicialmente planteó que su ciudad, Barcelona, a partir de aquella transformación, “tenemos un problema tremendo: nos estamos muriendo de éxito. Porque somos 1.600.000 habitantes y tendremos este año 10 veces más de turistas, y eso no hay quién lo resista”.

“Ante esto, tenemos que ver qué vamos a hacer. Tenemos que decrecer y repensarlo”, planteó, tras realizar una mención al movimiento turístico de Tandil, uno de los tres temas que definió como interesantes de la “estructura” de la ciudad junto con la preservación del entorno y la cultura. “Pero cuidado, el turismo debe facilitar la interrelación con los ciudadanos, no que los avasalle”, advirtió.

El caso Tandil

“Yo creo que Tandil es una ciudad de la que todo el mundo habla bien, de la que me cuentan muchas cosas cada vez que vengo a la Argentina y por ello quería estar aquí”, coqueteó.

Además, en contacto con la prensa, alertó: “primero no hago milagros, segundo no soy un visionario, tercero: invítenme a cenar, hablaremos de la ciudad, nos pasearemos por la ciudad, y dos días después les podré decir algo, pero creo que lo tienen bien enfocado en estos ocho años”.

“Yo tengo la suerte de haber participado desde el 79 en el rediseño de Barcelona, cuando Barcelona era una ciudad sin nada, deprimida, maltratada por el franquismo, con un intendente muy bueno Pascual Malagal y un equipo muy interesante. Nos propusimos tener Barcelona. Que no teníamos ninguna posibilidad de primera división de ciudades. Y a partir de aquí comenzamos a resolver la ciudad con una transformación muy dura, muy agradable, muy sufrida como ciudadanos, con mucha innovación e inteligencia”, dijo.

Y añadió que “a partir de aquí Barcelona quedó situada en el mundo de una manera sorprendente, tanto que formamos parte de las cuatro ciudades que uno en el mundo quiere visitar antes de morir. Somos casi como La Meca”.

“Lo bueno, y aquí creo que podemos hacer un paralelismo con Tandil, a nivel más pequeño. Nosotros hemos conservado la escala humana de la ciudad. Que los ciudadanos y nuestra reforma en los últimos treinta años se ha conservado que la ciudad sea amable, para pasear, para los ciudadanos, los inmigrantes, los turistas, para que todos se sientan acogidos”, resaltó.

Además, consultado sobre la diferencia entre Europa con su historia milenaria y el país, afirmó “ustedes los argentinos tienen una manía tremenda con la historia, a mí me horroriza la historia, yo estoy en el futuro. Las buenas ciudades son las que son capaces de inventar porque tienen gente creativa. La historia empieza siempre hoy. Lo más interesante de Tandil no es el pasado, son los 20 años que les esperan para vivir y para compartir. ¿Cómo quieren estos veinte años? Esta es la historia. Para esto necesitamos, evidentemente, haber tenido una buena universidad, buena familia, educación, una ciudad amable”.

Ejemplos

En su conferencia, repasó ciudades consideradas clave, como Berlín, Venecia, Madrid, Praga o Marrakech, y enumeró virtudes y parte de sus procesos innovadores a partir de la cultura. “Las ciudades se reinventan, son creativas. Y todas éstas tienen cosas iguales y cosas de cada una de ellas. La ciudad que no avanza no se queda igual, retrocede”, resaltó.

“Y en Tandil, noto que se dan algunas de las cosas que hacen las ciudades que se reinventan, como éstas, y está en condiciones de pasar a una segunda etapa. Tras mencionar una decena de cualidades, de las que consideró que Tandil contaba con varias de ellas vinculadas con la educación o la convivencia,

“Yo, en Tandil, viviría. ¿Podría estar mejor? Claro. Con el tiempo”, destacó, y añadió que lo que debe hacerse es optar por ideas para “diferenciarse con audacia” en el que estén todos involucrados, pero con la apuesta por la cultura como una de las principales ideas de fuerzas transformadoras.

“No sean vulgares, ordinarios, no piensen en dinero, sino en el aporte al futuro. Primero hay que pensar, y después hacer. Hay que querer ser ciudades únicas, animarse a desarrollar con una impronta, a no ser aburridos”, mencionó en medio de descripciones de experiencias propias de sus constantes viajes por el mundo.

También pasó por experiencias positivas y negativas de otras ciudades del país, y planteó la importancia de hacer “una buena comunicación de lo que se hace” y, como una condición trascendente, que los espacios culturales estén conducidos “por gente que sepa”.

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