Esos locos que (re) inventaron la autoedición

Esos locos que (re) inventaron la autoedición

Este sábado y domingo, de 17 a 22, tendrá lugar en La Casa de Enfrente el 2° Encuentro de Publicaciones Autogestivas de Historieta de la Costa Atlántica. Un mundo donde los dibujantes crean, pero también se editan, se promocionan y hablan de autonomía y organización.

Sin ánimos de pecar de optimista extrema, porque es verdad que los embates duelen y marcan, hay que reconocer que las crisis generan oportunidades maravillosas para crear y organizarse. Por caso, haciendo uso de un ejemplo macro, el despelote político, económico y social que estalló en diciembre de 2001 no sólo dejó postales de desidia, hambre y violencia; hay miles de fotos que muestran la capacidad de resiliencia del pueblo argentino. En casi todos los barrios, hubo asambleas y comedores; manos levantadas y trueques. La organización apareció -como también surge a pequeña escala- como contracara y respuesta a la crisis.

 

Esteban Sterle es uno de esos dibujantes convencidos de que la debacle de la industria del comic –que tuvo lugar sobre finales del siglo pasado y que en estos últimos años también vivió temblequeos- constituyó una oportunidad única para la autogestión, independientemente de las consecuencias –repudiables todas- que acarreó en términos de empleo, espacios de publicación y visibilización de un género con lenguaje propio.

 

Para el gestor de “Chamuyando”, una revista que sale “cuando se puede” con más de 40 dibujantes de todo el país, este segundo Encuentro de Publicaciones Autogestivas de Historieta que se realiza en Mar del Plata el fin de semana es síntesis de un proceso de organización que devino a la crisis de la industria del comic y a la elección del historietista de construir autonomía a través, por ejemplo, del fanzine, la autoedición y las herramientas digitales.

 

Este sábado 20 y domingo 21, de 17 a 22, en la Casa de Enfrente, en Córdoba y 25 de Mayo, los muchachos de Changos -organizadores del encuentro y editores de una revista para chicos- abren la puertita de ese mundo de viñetas y dibujos. Esteban, en nombre de todos sus compañeros, los invita. Que pasen los que quieran, en el fondo hay lugar.

 

Autogestión         

                                                                                                  

En el muro del Facebook, hay dibujos, historietas y notas. También hay banners y videos: en uno está Enrique Syms tirado en la cama tras una intervención y en otro, una tecla digital de “play” para escuchar los temas petiteros de Tangos Fatales.

 

Sin embargo en el último tiempo, la mayoría de los posteos de Esteban hacen mención a una sigla –EPAH!2- o muestran a un lobo marino con un antifaz y una capa colorada. Este fin de semana sale encuentro de historietistas y si no hay quien la milite, la cosa no funcionará. La autogestión es así: meterle el cuerpo a la organización, pensar por qué y cuándo, llenar el muro de agite y oficiar de anfitrión en medio del extasis, el cansancio, la satisfacción colectiva y la extraña pero genuina seguridad de que en esa elección hay una forma de ser y hacer.

 

Del 2do Encuentro de Publicaciones Autogestivas de Historieta de la Costa Atlántica participarán autores y editores independientes de la ciudad y el resto del país. Llegarán lápices de Córdoba, Rosario, Santa Fe y Tandil, entre otros. No menos de 40 dibujantes en una actividad que además de feria de publicaciones, ofrecerá charlas, muestras y presentaciones de libros y revistas.

 

“El espíritu del encuentro -como contaron en el comunicado de prensa que difundieron la última semana- consiste en promocionar el encuentro entre autores y editores independientes, así como difundir y consolidar la historieta, el arte autogestivo y el fanzine en la ciudad. La cantidad de autores de historieta, muy al contrario de lo que se podría pensar ante la crisis de las editoriales y la baja en los lectores, aumenta cada vez más, en un medio de expresión cuyo lenguaje es original y con códigos propios y que es una cuna recurrente de autores y lectores ávidos de experiencias estéticas y narrativas. El EPAH! es un encuentro de todos y para todos”, definen y avisan que la entrada es libre y gratuita e incluye la muestra de ilustraciones “Héroes playeros”, realizada por artistas locales y nacionales.

 

Autoedición

 

Cuando volvió de México y desembarcó en Mar del Plata, tras 20 años de vivir allá y publicar en importantes medios gráficos del país, Esteban tuvo sensaciones encontradas. Por un lado, la maravillosa certeza de que en Argentina seguía habiendo una “gran escuela del género”. Por otro, el complejo y reducido circuito editorial para publicar y sacar un peso. “Había pocos espacios y la alternativa era y es la autoedición. El fanzine, de alguna manera, te permite tu propia revista, no quedar guardado en un cajón sin uso. Pero además, el dibujante pasa a ser -nuevamente- su propio editor. Eso arrancó en la década del 60, donde se buscó abaratar costos. A partir del dos mil y pico, hubo un fuerte resurgimiento de esa autoedición. Somos los dibujantes los que recurrimos a la impresora, los que pensamos en los medios para imprimirnos, en los que nos organizamos muestras, charlas y presentaciones. La autogestión es ese camino que cuesta, pero que no te tiene amarrado a otros intereses”, razonó Esteban en diálogo con 0223.

 

La mayoría de las historias gráficas que se cuenten este fin de semana en La Casa de Enfrente habrán sido paridas desde la autoedición. Es decir: una vez creada la historieta o comic, el autor se pone a pensar en los presupuestos, en cambiar o no la tinta, en contratar los servicios de una imprenta o en convocar a más colegas para hacer una edición colectiva y compartir gastos y triunfos.

 

“Y luego viene eso de mover la publicación, para lo que son fundamentales las presentaciones, la difusión y los puntos fijos de venta. La idea, porque es la necesidad, es salir a vender porque hay que hacer que se enteren que existimos. Hay todo un movimiento acá, no es algo aislado. No es un loco, o dos o tres, somos muchos locos atrás de la autoedición”, asegura Esteban, que tiene 43 años y se dedica al humor costumbrista, al que “hace crítica social”, aclara.

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