Esculturas polémicas, tiradas en el Volcadero

Esculturas polémicas, tiradas en el Volcadero
El artista denunció que las obras fueron retiradas y destrozadas. Mostró la autorización para la muestra.

La polémica se instaló a partir de la repercusión en las redes sociales que tuvo la instalación y posterior desaparición de esculturas en el último tramo de la Peatonal, sucedida durante la semana que pasó. Cuando aún la intervención escultórica estaba a la vista, los funcionarios municipales consultados adujeron desconocer a los autores de esa presencia en calle San Martín, entre Laprida y Carlos Gardel. Acto seguido, las obras expuestas fueron retiradas por la Municipalidad, “por no estar habilitadas”.

Ayer se acercó a UNO el artista autor de la propuesta artística, Santiago Aloma. El joven estudiante de la carrera de Licenciatura en Artes que ofrece la Universidad Autónoma de Entre Ríos mostró los papeles que dan cuenta de la autorización librada por la Subsecretaría de Habilitaciones. Mediante Resolución Nº 195 del 13 de noviembre se resolvió autorizar el uso del espacio público en San Martín y Carlos Gardel, durante los días 5, 6 y 7 de diciembre, en respuesta a un pedido solicitado por Mesa de Entradas, mediante Expediente Nº 34.839 del 21 de octubre.

La realización denominada Maleza Social, tenía como propósito demostrar “las ruinas del espíritu y la violencia que estamos viviendo”, según consignó.

Esta producción que forma parte de su trabajo de tesis de la materia Dibujo II de la carrera fue expuesta por Aloma en distintos ámbitos públicos y privados.

Hecha la aclaración en respuesta a los funcionarios que adujeron desconocer autor y autorización para la propuesta –que fue el motivo de la polémica pública–, Aloma denunció que sus obras fueron destruidas y arrojadas al Volcadero.

Las obras, en realidad, estuvieron expuestas varios días, desde el 6 de diciembre. Y hubo demoras para la liberación del espacio público por parte del artista.

“Tuve inconvenientes para el retiro total de las obras, que tienen un peso de seis toneladas. “El miércoles por la noche comencé a trasladar adoquines, telones y otras cosas livianas. Dejé embaladas las esculturas que no podía llevar, porque necesitaba una grúa; cuando volví no estaban más”, contó.

A partir de allí inició un derrotero por oficinas públicas (Habilitaciones en Cinco Esquinas, Unidad Municipal Nº 1 en calle Montevideo). “Nadie me quería decir nada, hasta que una persona me dijo que habían sido llevadas al Volcadero. Fui y las encontré totalmente destruidas, y con la falta de una daga del período grecorromano, de mucho valor”, añadió. Con esta situación, Aloma optó por no llevarse esos materiales. Formalizó una denuncia penal en la comisaría primera y evalúa presentar una denuncia penal.

El estudiante y artista aseguró que las obras tienen un valor de seguro de 50.000 pesos. Aloma entregó a UNO una copia de la cobertura de seguro por parte del Instituto del Seguro.

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