Tras un relevamiento, AMET indicó que en 15 instituciones los chicos tienen taller en espacios inadecuados.
“Hay obras que están avanzadas y otras quedaron a medio construir. La Ucepe avanzó hasta el 2010, pero desde ese año hasta la fecha hay pendientes, inclusive para empezar”, señaló el secretario general de la Asociación del Magisterio de Enseñanza Técnica (AMET), Vidal Eloy Alcalá.
El dirigente aseguró que ya habló con todos los responsables del área educativa, sin embargo, la escuela Lanza Colombres, de Orán, o la Córdoba, de Capital, por ejemplo, tienen desde hace años el taller a medio construir.
Consultado sobre el monto de las obras pendientes, Alcalá explicó que es complicado calcular porque “los costos han cambiado mucho”. Además, detalló que hay obras que se pusieron los techos pero no están revocadas, otras donde faltan las instalaciones eléctricas; es decir, la situación en cada escuela es diferente”.
AMET realizó un relevamiento en la provincia y reunió una cantidad importante de expedientes con sus respectivas fotografías que elevará al ministro de Finanzas, Carlos Parodi, quien se había comprometido a “poner la diferencia para terminar o empezar las obras pendientes”.
Burocracia
El circuito para la aprobación de una obra de construcción de un taller, un aula o un laboratorio, lamentablemente, es burocrático: pueden pasar entre seis meses y un año desde que el proyecto sale de una escuela técnica hasta que vuelve de Buenos Aires.
Lo ideal sería optimizar los recursos que llegan de Nación, pero con esta demora y la inflación que corre a diario es imposible evitar un desfasaje con el presupuesto a la hora de ejecutar la obra.
Alcalá indicó que la obra de un taller básico cuesta 75 mil pesos y, en varios casos, éstas quedaron a la mitad.
Es decir que para terminarla se necesitarían otros 35 mil. Esto, multiplicado por los 15 talleres en cuestión, se podría decir que con 525 mil pesos, miles de chicos podrían hacer sus prácticas en lugares apropiados.
Para el gremialista, el problema de la falta de espacios y de la capacidad colapsada también se debe al crecimiento de la matrícula en las escuelas técnicas. “El Ministerio de Educación tendrá que poner un cupo porque tampoco se pueden llenar las escuelas técnicas”, opinó.
Cargos a cubrir
La cobertura de cargos administrativos en las escuelas técnicas es otra necesidad. “La denuncia permanente de los directivos de todas las técnicas y agrotécnicas es que tienen vacantes que ahora se cubren por cuadro docente: secretarios, prosecretarios y ordenanzas”, señaló Vidal Eloy Alcalá.
El dirigente estimó que por cada institución estarían faltando tres personas.

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