En las escuelas, un paréntesis entre paro y paro para un arranque tardío

La incertidumbre sobre cómo evolucionará el grave conflicto docente que atraviesa la Provincia no logró empañar la alegría de niños y padres en aquellas escuelas que ayer iniciaron las clases. Mochilas nuevas, guardapolvos impecables y las fotos de rigor pintaron el paisaje que “todos deseamos”, dijo una directiva de un colegio céntrico mientras los chicos salían de su primer día en las aulas tras el paro del lunes y del martes.
“¡Tengo 5 años y ya voy a la escuela!”, exclamó Lucía, una hermosa y simpática nena que empezó 1° grado en la Primaria N° 8 de diagonal 74 y 16. Su padre, Julio Romero, comenzó a opinar sobre la medida de fuerza, pero Lucía lo interrumpió. Su interés pasaba por otro lado: “Hoy no pude usar la boligoma, pero la señorita me dijo que mañana sí”. Estaba exultante y no era para menos.

En cambio, su papá, así como el resto de padres consultado sobre el paro, no se calló nada. Casi todos apuntaron directamente al “conflicto político” entre los gobiernos nacional y provincial que “deja a los chicos como rehenes”.

Lucas (27) salía de la Escuela 8 junto con su hijo Bruno, quien, al igual que Lucía, ayer empezó el primer grado. “Hoy, todo bien”, dijo, aunque aclaró que “ya nos adelantaron que el viernes habrá una reunión en la que nos informarán qué va a pasar la semana que viene”.

“se paraliza la sociedad”

Tras asegurar que “cuando una familia está medianamente organizada un paro complica todo” y que “en esos casos se debe recurrir a los abuelos o llevarlo al trabajo con uno”, Lucas dijo que “más allá de que se comprenda el reclamo de los maestros, cuando la protesta tiene que ver más con una cuestión política que estrictamente laboral, molesta mucho”, afirmó. Y añadió que “la respuesta no debe ser paralizar todo, porque paralizar la educación equivale a paralizar a la sociedad”.

Julio Romero, el papá de Lucía, también tiene en la escuela de diagonal 74 a sus hijos Alejo, en 3° grado, y Valentín, en 6°. Comentó que “a mi no me dijeron nada sobre la semana próxima”, y opinó que la responsabilidad del conflicto docente es “de la Casa Rosada”. Al margen de opiniones políticas, aseveró que los paros “complican mucho, porque tanto mi esposa como yo trabajamos”.

palabra de hermana mayor

La hija mayor de Julio, Agustina, ayer fue a acompañar a sus hermanitos a la escuela. Cursa 3° año en el Colegio San Miguel de Garicoits, y tiene su propia opinión sobre los paros. “Por un lado, los docentes tienen derecho a reclamar, pero está mal que los alumnos pierdan clases y contenidos”, subrayó y contó un caso paradójico: “El año pasado, los que no se llevaron materias no llegaron a ver todos los temas por falta de tiempo, en cambio, los que sí se llevaron materias vieron todos los contenidos porque los profesores les dieron el programa completo para que levanten nota durante los recuperatorios”, apuntó la adolescente.

frente a la catedral

Sentado junto a su madre en la escalera de la entrada al Normal 1, ayer al mediodía Agustín esperaba la hora de ingresar al colegio para empezar el 6° y último grado de primaria, con su guardapolvo blanquísimo y una escarapela en la solapa. “Este paro fue como una continuación de las vacaciones, pero cuando te agarra a mitad de año, te mata”, enfatizó Romina, la mamá del alumno, quien además resaltó el hecho de que “los chicos se retrasan mucho y ese tiempo nunca se recupera”.

Cerca de Agustín y Romina estaban sentados Mario y su esposa. Tienen 5 hijos en el Normal 1: David y Elizabeth en la secundaria, y Jonatan, Emanuel y Juan en 6°, 3° y 1° de la primaria, respectivamente.

“Hoy vinimos todos, pero desde mañana los chicos se manejarán solos, en colectivo. Tienen que salir de casa una hora y cuarto antes porque vivimos en Romero”, contó Mario, quien, sobre las huelgas, fue contundente: “La educación no puede verse perjudicada por problemas políticos entre el gobierno provincial y el nacional. Es incompresible que eso afecte a chicos de 6 años”, subrayó y remató diciendo que “deben hacerse cargo; no es responsabilidad de las familias resolver estos problemas”.

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