Una tormenta perfecta arrasa con el sistema educativo neuquino. No hay timonel, ni casualidad alguna, ni foro que se precie de tal, que parezca poder salvar una descomunal conjunción de dislates. Enumeramos algunos, sólo por haber ocurrido en las últimas horas:
· Los transportistas contratados por el CPE amenazan con una huelga, movilizaciones y hasta corte de rutas o calles, porque no cobran desde marzo de este año. Es decir, desde que empezaron las clases. El gobierno dice que ya se paga, que tengan un poco más de paciencia. Para eso están los 50 millones de pesos extras que votó la Legislatura con la “emergencia educativa”…fue el 7 de julio de este año. Hace ya casi dos meses. ¿Para qué se votan “emergencias” que no se aplican con la urgencia que supuestamente tiene una emergencia?
· El gremio docente ATEN ha declarado enemigo público número 1 del sindicato al secretario de Seguridad, Guillermo Pellini. Dice que el funcionario sólo espera poder reprimir, casi con ansias. Por favor, conéctese esto con la falta de seguridad en las escuelas, o en las veredas de las escuelas, o a los 15 metros de las escuelas, o…
La “tormenta perfecta” ocurrió en octubre de 1991, en la costa oriental de los Estados Unidos. Fue una conjunción de fenómenos meteorológicos extremos, que tuvo una intensidad nunca antes vista.
A pocos días de pisar octubre en el calendario neuquino, la tormenta perfecta educativa sigue arrasando escuelas, sin necesidad de la meteorología.
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