La escuela de Viscachani pide plomero

La escuela de Viscachani pide plomero
San Juan Minas es uno de los lugares que soportan las más bajas temperaturas en la provincia y por eso se le parten las cañerías.
Necesitan un plomero antes de que se congele todo.

La escuela número 4.570 “Brigadier Juan Manuel de Rosas”, de San Juan Minas, en la región de Viscachani, necesita alguien con los conocimientos para que les cambien las cañerías que se partieron en el invierno pasado.

La escuelita está a 85 kilómetros de La Quiaca, pero en el olvidado departamento salteño de Santa Victoria Oeste.

La escuela cuenta con una matrícula de 55 niños y actualmente no tienen agua.

Sucede que en el invierno tienen una media de 5 grados bajo cero y en 2013 registraron una mínima extrema de 23 bajo cero.

El agua se les congeló en las cañerías y luego explotaron porque construyeron con materiales inadecuados para el frío extremo.

En la escuelita trabajan 3 maestros y dos auxiliares docentes que piden con urgencia la asistencia de un plomero.

A ese trabajo hay que realizarlo de manera urgente porque para fines de abril ya comienzan a registrarse las más bajas temperaturas de toda la provincia.

Los vecinos aseguran que en el mes de mayo ya tienen todo congelado y en junio hasta el suelo se endurece.

Desde la Dirección dijeron que ya tienen los materiales para los cambios sólo que falta la mano de obra calificada para las refacciones.

Necesidades tienen de muchas, y sobretodo del orden edilicio.

Buscan ayuda de toda la comunidad

Si bien dijeron que las mejoras a través de Ministerio de Educación de la Provincia fueron muchas necesitan crear espacios para que los niños no sufran tanto el extremo frío de la región que está a más de 4 mil metros sobre el nivel del mar.

La institución necesita una sala de dirección, una cocina comedor, un espacio para la biblioteca y otro para la sala de informática.

Para completar el jardín de infantes necesitan tirantes de hierro para terminar el techo.

Los espacios cerrados, con el frío, se hacen vitales para las actividades lúdicas y deportivas y ellos no los tienen. Es por eso que sueñan con construir un gran tinglado polideportivo para que los niños jueguen al resguardo del frío y del viento.

En el lugar no tienen modo alguno de comunicarse por lo que solicitan que todo aquel que quiera donar materiales de construcción, didácticos o alimentos los dejen en Gendarmería de La Quiaca.

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