Una compleja realidad vive hoy la Escuela Secundaria 53 del barrio Puerta del Sol a raíz de hechos de violencia protagonizados por alumnos del establecimiento en las inmediaciones.
NORTE visitó el establecimiento escolar y mantuvo un diálogo con directivos y otros integrantes de la comunidad educativa quienes expresaron su seria preocupación por estas situaciones que “comenzaron hace un par de años pero desde octubre del año pasado tuvo una onda expansiva que ha llevado que la situación tuviera un crecimiento que la ha llevado a tornarse hartamente complicada”.
Cristina Cocuzza, directora del CEP Nº 53 “Manuel Dorrego”.
De acuerdo a lo manifestado por la directora del establecimiento Cristina Cocuzza, la cuestión tiene origen “en cuestiones sociales que se arrastran desde las mismas zonas de residencia del grupo de alumnos que incurren en esta conducta y luego la trasladan hacia el establecimiento”. Consideró que “vemos la necesidad que tienen de recibir atención psicológica para encauzar las distintas situaciones que devienen en el comportamiento estos chicos”.
“Estas situaciones sociales devienen en un comportamiento que roza casi con lo delictivo y ponen en riesgo al resto de los chicos” dijo un padre que prefirió mantener su nombre en reserva.
La situación
La preocupación radica en que las problemáticas de los enfrentamientos y los robos involucran a un grupo de alumnos que en esas peleas ponen en riesgo la integridad del resto de los alumnos o compañeros. Estos episodios violentos entre grupos o los robos del que son víctimas generalmente se producen en los cambios de turno por la tarde o a la salida del horario nocturno según indicaron desde el establecimiento.
La comunidad educativa del CEP Nº 53 del barrio Puerta del Sol mostró su preocupación por la escalada de hechos violentos entre grupos de los que participan alumnos y la ola de robos que sufre la comunidad educativa.
“Los inconvenientes y hechos violentos se generan en las adyacencias del establecimiento, comienzan con cruces de palabras y mensajes. Estos jovencitos se van organizando para actuar a la salida del colegio incluso para ese horario vienen otras personas ajenas, amigos de estos alumnos y son esos los momentos en que se desencadenan los hechos de violencia” indicaron otros integrantes de la comunidad educativa.
También se referenció que “en numerosas oportunidades se han producido enfrentamientos entre barras en las inmediaciones del local escolar por problemas que cada sector involucrado trae desde el propio barrio donde residen con el agravante que muchas veces están armados, incluso con cadenas palos con las que también atacan a sus propios compañeros.
Como se actúa frente a esta situación
Consultadas las autoridades del colegio sobre las acciones que se despliegan ante la ocurrencia de estos hechos dijeron que “existen varias, en primer lugar cuando es una cuestión de enfrentamiento entre grupos o pandillas lo primero que hacemos es llamar a la policía para que lleve adelante recorridas en los horarios de salida de los turnos tarde y noche, porque estos grupos cuando ven la policía se van, desaparecen”.
“Pero a veces eso no resulta suficiente ya que como sabrán el barrio donde se encuentra la escuela (Puerta del Sol) tiene pasillos y si bien estos jóvenes se dispersan esperan a los chicos para robarles y allí los móviles policiales no pueden ingresar”.
En cuanto a la indisciplina que se genera dentro del establecimiento y el desgano que muestra ese grupo de alumnos de “no querer trabajar en el curso, faltar el respeto y no permitir la normal tarea de los profesores lo que se intenta llamar a los padres y digo se intenta porque la mayoría de las veces los padres no vienen, son los grandes padres ausentes” detalló la directora.
Con las manos atadas
La actual política educativa no permite la aplicación de sanciones ni la expulsión de alumnos “por lo que después de mantener mucho diálogo con los padres o tutores y obtener informes de los alumnos lo que hacemos es darle el pase voluntario, es lo más que se puede hacer”.
“La verdad es que nos sentimos con las manos atadas porque los docentes están expuestos a un desgaste psicológico porque además debemos proteger al resto del alumnado y tratamos de sobrellevarlo de la mejor manera posible, intentando dar las mejores soluciones en el marco de nuestras posibilidades” sostuvo la directora.
Posibles soluciones
Desde la conducción del establecimiento del barrio Puerta del Sol consideraron que una de las soluciones podría ser la incorporación de gabinetes psicopedagógicos en las escuelas que hasta el momento no existen porque si cada colegio contara con ellos otra seria la cuestión”.
En ese sentido admitieron “la necesidad de contar con centros de rehabilitación para afrontar los problemas que hoy día existen con la droga y el alcohol en los jóvenes, ya hay que admitir que es mucho el consumo en Sáenz Peña”.
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