Gracias al rápido accionar de la Comisaría Novena que saturó de policías el barrio La Esperanza Grande, fue casa por casa buscando el botín. Hasta llegar a la misma casa de uno de los ladrones. Recuperaron todo, hay un detenido, y buscan a los dos cómplices.
Tales elementos fueron guardados en una de las aulas del colegio a la espera de ser entregados a los alumnos. Pero el buen momento vivido por la comunidad educativa fue interrumpido a la medianoche del mismo día cuando la directora del colegio recibe un llamado telefónico anónimo donde la anoticiaban que desconocidos habían ingresado al colegio y amparados en la oscuridad de la noche, llegaron al salón donde estaba el material informático, previo forzar algunas puertas y sustrajeron todo el material entregado el mismo día.
La directora del colegio, Liliana Fernández, de inmediato se comunicó con la Comisaría Novena de Quilmes Oeste, a quienes puso en conocimiento de todo lo sucedido.
Los efectivos policiales llegaron al lugar pasada la medianoche y se entrevistaron en primer término con la directora, que ya estaba en el lugar y juntos ingresaron al establecimientos donde lo primero por hacer fue certificar el lugar de ingreso y los salones donde estuvieron los ladrones. Al mismo tiempo, otra comisión policial inició un relevamiento en la zona aledaña al colegio con el fin de obtener testigos presenciales del robo.
Una vez comprobado el lugar de ingreso a la escuela y avanzadas las tareas investigativas, surgió el dato aportado por un lugareño, de que las cosas sustraídas se encontrarían dentro de una casa cercana al establecimiento.
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