Escuela municipal funciona sin agua potable y varios chicos debieron ser hospitalizados

La Escuela Municipal N° 10 del barrio Juramento funciona desde la semana pasada sin agua potable, situación que ocasionó que varios alumnos debieran ser asistidos e, incluso, trasladados al hospital Materno Infantil debido a descompensaciones que sufrieron como consecuencia de las altas temperaturas y la falta del suministro. Los directivos del establecimiento advirtieron que aún la Comuna no los proveyó de agua y que si bien los estudiantes llevan su propia botellita, “es imposible estar así”.
La vicedirectora de la Escuela Municipal N° 10 -ubicada en la calle Padre Dutto, entre Calabria y Sicilia del barrio Juramento-, Graciela Ducorno, afirmó este jueves que el establecimiento educativo funciona sin agua potable.

Según contó, todo comenzó cuando la Dirección de Educación Municipal junto a Obras Sanitarias realizaron tareas de limpieza en el tanque del edificio al que concurre una matrícula de más de 600 alumnos y las muestras de agua que retiraron arrojaron como resultado que el recurso no es potable para consumo humano.

Ante esas circunstancias, relató, “volvieron a limpiar el tanque pero el análisis dio nuevamente que el agua no es potable, por lo tanto ahora se lo rellenó con cloro y hasta que no tengamos una respuesta de OSSE, no podemos utilizarlo”.

Dicha situación, dijo la docente, hace que sea “imposible” incluso que los alumnos se puedan lavar las manos antes de merendar o después de practicar Educación Física, debido a que ni siquiera reciben agua mineral para sobrellevar el percance.

“Estamos en permanente contacto para que se nos provea OSSE de agua o nos entreguen ague mineral pero aún no ha llegado y estamos en tratativas para conseguirla lo antes posible, aunque eso no alcanza porque, con estos calores, hemos tenido que llamar al servicio de emergencia por tres casos de desvanecimientos de alumnos, los cuales fueron trasladados al hospital”, reseñó.

En ese orden, Ducorno reparó en que dado el alto número de concurrentes que posee la escuela -a la primaria, entre turno mañana y tarde, asisten 475 alumnos, mientras que otros 158 acceden a la secundaria-, “los chicos pueden traer su propia botella de agua pero no alcanza porque estamos hablando de salud”.

“Es lamentable decirlo, pero así, prácticamente no se puede estar”, concluyó.

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