Se trata de un espacio que entre otras utilidades, funciona como comedor para los chicos que concurren a esa institución educativa del barrio San Martín. El padre Juan Corti encabezó la reinauguración del salón incendiado en diciembre de 2008.
Aunque un poco resentido en su salud, a los 86 años el padre Juan Corti continúa trabajando y dando muestras de su ferviente esfuerzo por consolidar la obra de San Juan Bosco en la Patagonia. De esa forma, ayer encabezó la inauguración del nuevo Salón de Usos Múltiples de la Escuela Juan XXIII, en el barrio San Martín.
El “cura gaucho” estuvo acompañado de sus reconocidos colaboradores como Juan Goyenechea y el presidente de la Fundación Amigos del Padre Corti, Vicente Federico. También estuvo presente el obispo de Comodoro Rivadavia, Joaquín Gimeno Lahoz; la directora de la escuela anfitriona, María Nieves Olveira; además de autoridades municipales y el titular de la IX Brigada Aérea, comodoro Oscar Charadía.
Durante el acto se entonaron las estofas del Himno Nacional, para lo cual estuvo presente la banda de música de la IX Brigada Aérea. Mientras, el obispo efectuó una invocación religiosa y bendijo las nuevas instalaciones.
“NUNCA PERDIMOS LA FE”
“Hoy llegó el día tan esperado, el 24 de mayo se cumple el sueño de la inauguración del Salón de Usos Múltiples y quiso la Providencia que fuera hoy, el día de María Auxiliadora, protectora de las casas salesianas, ella velará por nosotros”, señaló María Nieves Olveira.
La directora también agradeció a Dios por este día y recordó los distintos inconvenientes que padecieron para poder volver a contar con ese espacio físico. Destacó que esa comunidad educativa nunca perdió la fe y que ello les permitió seguir adelante.
Olveira puso en valor el esfuerzo y dedicación del padre Corti, quien pese a su avanzada edad no duda en seguir trabajando por los más necesitados.
La docente recordó que el 18 de diciembre de 2008, cuando las llamas consumían el salón escolar y el “cura gaucho” era internado por un principio de asfixia, Corti nunca cesó en su lucha para ver a los chicos de regreso en las aulas.
También agradeció a los gobiernos provincial y municipal por el aporte económico destinado a la reconstrucción del salón. A la vez agradeció al colaborador de Corti, Roberto Die, a la Fundación Escuelas del Padre Corti y a todos los que prestaron su asistencia.
UNA FUNDACION QUE AYUDA
En nombre de la Fundación de Amigos del Padre Corti, Vicente Federico también se sumó a los festejos por la inauguración y dijo que era un día de júbilo.
El representante de la entidad agradeció al obispo diocesano porque permitió que la fundación se hiciera cargo de la continuidad de la obra del padre Corti. Dijo que le darán forma a ese compromiso través de un convenio con el Ministerio de Educación, asumiendo así la gestión de las distintas escuelas creadas por Corti.
También, José Goyenechea, que es el administrador de las escuelas valoró la tarea del “cura gaucho” al considerarlo un soñador de realidades y un realizador de sueños que sigue el camino que le marcó San Juan Bosco.
Corti: “me siento con el alma exultante de alegría”
Juan Corti se mostró emocionado por la coincidencia de la inauguración del SUM de la Escuela Juan XXIII y la festividad de María Auxiliadora. Durante el acto, el “cura gaucho” reiteró su incondicionalidad hacia la Virgen Madre de Dios a quien expresó su amor y devoción. “Me siento con el alma exultante de alegría, no tengo otras palabras que decir, muchas gracias de todo corazón”, vociferó.
Durante el acto, el sacerdote también recordó a su madre, sobre quien evocó aquellas palabras de despedida cuando él partió de Italia como un joven sacerdote destinado a la Argentina. “Si te vas a la Patagonia para no hacer nada no te dejaré ir, pero si vas para hacer algo yo te ordeno que vayas y me voy a sentir contenta y satisfecha”, rememoró.
También contó que en aquel momento cuando el barco “Santa Cruz” se alejaba de Genova, su mamá lo despedía desde el puerto con un pañuelo en mano.
Corti recordó que una vez en la Argentina, el 27 de diciembre de 1947 recibió una carta del rector mayor de los salesianos con la orden de venir a la Patagonia, la tierra soñada por San Juan Bosco.
Ayer al recibir sendas muestras de afecto de chicos y grandes por la obra inaugurada ayer, el cura también destacó: “me incitan a seguir adelante con energía, amor, para que los niños gocen del salón haciendo distintas actividades porque se lo merecen”.
Pidió que San Juan Bosco y María Auxiliadora guíen la vida de todos quienes estaban presentes y que puedan cumplir con el deber de servir a los demás.
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