Una escuela harta de los robos

Es la de 18 y 71. La atacaron dos veces en nueve días. Bronca y piquete

“Luego del robo anterior sentimos mucha tristeza. Hoy tenemos bronca, estamos indignados, porque no vemos una solución”. La prosecretaria de la Escuela Primaria N° 58 de Meridiano V, Mabel Kualina, sintetizó el sentir de toda la comunidad educativa. Es que el “robo anterior” ocurrió hace apenas 9 días, y en el establecimiento se sienten “desprotegidos” y ya no saben qué hacer, tal cual expresó la directora, Amalia Camilletti, quien encabezó una protesta junto a docentes, padres y alumnos. El 2 de octubre, los delincuentes que ingresaron al edificio de 18 y 71 -que comparten la Primaria 58 y la Secundaria 44 y que alberga a más de 1.000 alumnos- provocaron graves destrozos y se llevaron un equipo de sonido completo y varias netbooks. En la madrugada de ayer, tras “arrancar la reja y la puerta de la biblioteca, se llevaron un equipo de música y una impresora multifunción que nos había donado un miembro de la comunidad después del ataque pasado. Aún estaban en las cajas. Ni siquiera las habíamos abierto”, describió Mabel Kualina. El sentimiento de impotencia que reina en la escuela, en la víspera se tradujo en lágrimas. “Muchas maestras no pudieron contener el llanto”, contó la directiva, quien resaltó “el esfuerzo que se realiza entre los docentes y los padres para mantener la escuela, y hoy estamos totalmente desprotegidos y abandonados. La escuela pública se mantiene por los maestros y muchos alumnos de la secundaria que incluso se han encargado de pintarla. Y en una noche, vaya a saber quienes, destrozan el sueño y el trabajo de años”. Después de arrancar la reja y la puerta de la biblioteca y de llevarse los equipos, los vándalos destruyeron los libros. No conformes con eso, ingresaron a las dos secretarías -la de primaria y la de secundaria- con el único objetivo de provocar más destrozos. El 2 de octubre, los agresores también se habían llevado herramientas eléctricas de un pequeño cuarto que tiene la escuela. Ayer utilizaron las manuales para “romper cuanto encontraron a su paso. En las secretarías rompieron todos los vidrios, muebles y la documentación vinculada a los docentes y los alumnos”, añadió la prosecretaria. A LA CALLE La directora Amalia Camilletti se puso al frente de una ruidosa protesta de la comunidad educativa, que se desarrolló en la esquina de 19 y 71. Una docente sostenía un gran cartel que rezaba “Basta de robos, la escuela es de todos”. Y alumnos de primaria y secundaria sostenían otro que decía “A la escuela le piden contención, ¿y quién contiene a la escuela y a todos los que la aman?”. Al pasar por el lugar, los automovilistas tocaban bocina para acompañar el reclamo. “¿Por qué no tenemos alarma. Porque del mantenimiento se tenía que hacer cargo la cooperadora, y en un momento tuvo que elegir entre pagar eso o el servicio médico para mil alumnos, que sale mil pesos por mes. Además, es la misma cooperadora la que se encarga de abonar el servicio de internet”, comentó Camilletti, mientras los padres y las maestras hacían sonar cacerolas. “Aquí no vino nadie del ministerio. Pasó personal del Consejo Escolar, arregló tres vidrios que rompieron en el robo anterior y soldó una reja. Además nos dejaron un dinero para comprar una alarma; el tema es quién paga su mantenimiento. Las cooperadoras de las escuelas de barrio manejan poco dinero”, remató.

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