A la institución asisten 450 estudiantes secundarios. La obra del nuevo edificio nunca se termina y los dos tanques de agua provisorios no son reemplazados por uno nuevo, de mayor capacidad. En días de calor los chicos no tienen agua para tomar ni asearse.
La comunidad educativa de la escuela Nuestra Señora de Guadalupe realizó este jueves por la mañana una radio abierta frente a la institución para denunciar públicamente que en días de calor y sin agua, deben suspender las clases.
“El objetivo de esta radio abierta es dar a conocer la situación que estamos viviendo y la imposibildiad de cumplir con nuestra labor educativa a raíz de obras incumplidas”, indicó a UNO Claudia Geist, rectora de la escuela secundaria N° 28 Nuestra Señora de Guadalupe, de calle República de Siria y República del Líbano.
A la escuela concurren 450 alumnos divididos en dos turnos. En mayo de 2011 se inició la construcción del nuevo edificio con un plazo de ejecución de 300 días. Aún hoy falta terminar el salón destinado a comedor escolar, el cerramiento perimetral (con rejas) y algunas conexiones de gas, pero el problema mayor es que aún o se han reemplazado los dos pequeños tanques de agua.
Como consecuencia, en días de calor al mediodía ya no agua. La situación se agudiza dada la falta de presión de agua que hay en el barrio.
“Son tanques provisorios y no son suficientes. El jueves de la semana pasada a los chicos de la tarde le dimos clases durante dos módulos y después los mandamos de regreso a sus hogares porque no había agua para tomar y los sanitarios estaban sucios”, relató la docente y agregó: “Las profesoras juntaban agua de los termos para darles a los chicos”.
El expediente en que se solicita la construcción del nuevo tanque fue presentado en febrero de 2014.
La necesidad de recortar los horarios de clases traen aparejada otra preocupación tanto en las autoridades educativas como en los padres, porque desde hace dos meses los chicos han sido blanco de numerosos arrebatos, incluso hubo alumnas que fueron agredidas físicamente por el ladrón.
“Estamos trabajando junto a la comisaría 5° para mejorar la seguridad y para ello fijamos horarios de patrullaje y un policía apostado en la puerta de la escuela”, especificó la rectora.
Los horarios ya fueron establecidos, entonces si los alumnos deben salir antes por la falta de agua, no les pueden brindar las medidas de seguridad implementadas. “Las notificaciones se mandan un día antes y no sabemos si nos vamos a quedar sin agua”, planteó.
Del problema ya fueron notificados tanto el área de Arquitectura de la provincia, como la dirección Departamental de Escuelas y la empresa a cargo de la obra, Zodíaco S.A.
Sin solución a la vista, las autoridades deberán cortar el dictado de clases cada vez que escasea el líquido vital.
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