La escuela que encontró otra manera de enseñar

La escuela que encontró otra manera de enseñar
El Arturo Capdevila, de barrio Los Plátanos, es el único colegio público que ofrece danza clásica. Lograron bajar la repitencia y mejorar la convivencia.
Martín (8) es “el artista de su familia”, bromea su mamá Mariana. El niño asiste a danzas clásicas en la escuela pública primaria Arturo Capdevila, de barrio Los Plátanos, la única de su tipo en toda la provincia.

“Estamos fascinados, es algo poco común que una escuela ofrezca esto. Es un buen esparcimiento y una gran ayuda para el desarrollo intelectual y físico. Es un orgullo traerlo y verlo bailar”, cuenta Mariana.

Martín, un pequeño pirata con pañuelo naranja, está listo para mostrar lo que sabe en la obra Entre piratas y princesas, un cuento que elaboraron los chicos de primero a tercer grado.

La escuela aplica desde hace siete años el proyecto “El arte de aprender con arte” que, sin quererlo, transformó la manera de enseñar y aprender, los modos de relacionarse y de disfrutar. En realidad, la danza nació como una iniciativa particular de la directora Rosa Leguiza, también profesora de danzas clásicas, españolas y tap, en 2007. La idea era abrir un espacio extracurricular para todos los estudiantes del primario y del jardín de infantes. Empezaron 24 nenas, hoy asisten 140 niñas y varones.

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