La escuela del Centenario retoma el dictado de clases tras las masacre de tránsito

La escuela del Centenario retoma el dictado de clases tras las masacre de tránsito
Los docentes tendrán que estar pendientes de 807 caritas de entre 6 y a 11 años que interpelarán. “Hay que estar atentos tanto al que no habla como al que habla demasiado. Tienen un gran trabajo de observarlos”, dijo la directora.
Durante la mañana de ayer en la escuela Nº 1 Del Centenario no se dictaron clases en el nivel primario. La jornada estuvo dedicada a talleres con técnicos del Consejo de Educación, destinados a acompañar a la comunidad educativa para tratar de superar la desgracia que se vivió el viernes en la puerta del establecimiento.

El lunes no fue un día más en la Escuela del Centenario de Paraná luego del terrible accidente de tránsito del viernes, ocurrido en la puerta del colegio, en el que perdiera la vida Juan Manuel Martínez, de 6 años y alumno de la escuela y en el que también resultó herido su hermano. No se dictaron clases en el nivel primario y se desarrollaron unas jornadas destinadas a brindar apoyo a toda la comunidad educativa luego de este episodio que conmocionó a toda la ciudad.

“Al principio pensamos que había que recuperar lo cotidiano cuanto antes, reunirnos una hora antes con los alumnos y seguir adelante. Luego vimos que esto no era posible. Acá pasó algo muy grave y necesitamos armarnos de fortaleza para afrontarlo”, dijo la directora del establecimiento, Silvia Smith de Roja.

Con esta reflexión como motor, tuvieron lugar el lunes, en el majestuoso edificio de Alameda de la Federación, las jornadas con el Servicio de Apoyo Interdisciplinario Educativo (SAIE), dependiente del Consejo General de Educación (CGE). Estuvieron dedicadas a los adultos de la institución: docentes, directivos, personal de servicios, auxiliares, de cocina, etcétera.

El SAIE destinó uno de sus seis equipos, compuesto por psicopedagogos, psicólogos, fonoaudiólogos y asistentes sociales para asistir a la comunidad educativa en la jornada de ayer y lo seguirá haciendo durante esta semana y la que viene.

La directora y la secretaria Adriana Jacob, quien estuvo presente el momento del accidente, explicaron de qué se trató esta actividad.

“La escuela sola a esto no lo podía llevar adelante, necesitábamos darnos un espacio para rearmarnos”, explica Smith de Rojas y continúa: “Se manejaron diversas dinámicas que tienen que ver con el poder hablar, poder expresar cómo nos sentimos. Tratar de sacar fuerzas para el día de mañana recibir a los alumnos y trabajar con ellos sobre esto que nos pasó”.

Los equipos dan sugerencias y cada docente aborda el trabajo con los niños. “Hemos acordado algunos criterios, en general pasa por habilitar la palabra para todos”, explica la directora. Agrega también que la mayoría de los planteos pasaban por manifestar los miedos propios de no saber cómo encarar una situación excepcional, que además, conmocionó a toda la ciudad.

Gracias a la ayuda de los psicólogos aprendieron a tranquilizarse. “El espacio sirvió para que cada uno pudiera hablar y explicar cómo se sentía y nadie tuvo vergüenza de llorar”, narró.

Con los papás

Durante la semana, y durante el tiempo que sea necesario, los equipos del SAIE seguirán teniendo reuniones que se harán extensivas a los padres.

Se aprovecharán las horas de las áreas estético-expresivas para convocar a los papás para que participen desde la plástica, el dibujo y la música para expresarse con tranquilidad. Servirá para abordar el tema junto a sus hijos y a la institución que los acoge.

Esa institución de la que Silvia es directora desde hace casi once años y en la cual desarrolla su actividad docente desde 1984. En todo ese tiempo ha habido pérdidas, pero “no de estas características, tan impactantes. En la puerta de la escuela, con algunos papás presentes”, explicó Adriana Jacob.

Sin duda, la jornada de hoy, tampoco será una más. En ese sentido adelanta Silvia que los docentes tendrán que agudizar al extremo su percepción. Tendrán que estar pendientes de 807 caritas de entre 6 y a 11 años que interpelarán. “Hay que estar atentos tanto al que no habla como al que habla demasiado. Tienen un gran trabajo de observarlos y ver cómo se sigue. Tendrán que estar dispuestos a una aguda observación también para pedirle ayuda a los papás”.

La importancia del abrazo

“Agradecí tanto a los padres que se acercaron, porque nos abrazaban, nos besaban. Se acercaron tanto padres como abuelos a manifestarnos su apoyo”, contó la directora visiblemente emocionada.

En el mismo sentido también tuvieron palabras de agradecimiento a toda la gente que se manifestó a través de las redes sociales, a las autoridades, a los colegas de otras escuelas.

“Fue muy movilizante. Este contacto físico nos lleva a sanar, a tranquilizarnos. De las jornadas de hoy no diré que nos fuimos tranquilos, pero sí con cuatro o cinco ideas claras que nos van a ayudar para mañana”, finalizó en declaraciones a El Diario.

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