La Escuela de Artes de la UNT retomó las clases y estrenó nuevo edificio

Tras un largo período de inactividad escolar por le mal estado del establecimiento, los profesores y alumnos de la Escuela de Artes retomaron ayer las actividades definitivamente en el nuevo edificio de Laprida 246.
El fin del receso escolar de invierno trajo buenas noticias para los alumnos, padres y docentes de la Escuela de Bellas Artes dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), pues no sólo reanudaron las clases en forma definitiva, sino que además se encontraron con un establecimiento en correctas condiciones como corresponde.

Pero para poder llegar a este resultado en medio de su lucha y protesta debieron ver sacrificado gran parte del primer cuatrimestre. Sucede que a principios de año la escuela de Bellas Artes debió suspender las clases pues las mañas condiciones del tradicional edificio atentaba contra el normal funcionamiento de la institución.

Tras aquellos primeros reclamos, y varios días sin clases, las autoridades decidieron trasladar al establecimiento a un nuevo edificio donde funcionaba el ex Colegio Herman Hollerith ubicado en Laprida 246. Aunque esa tampoco fue la solución, ya que al concurrir al lugar, tanto alumnos como padres se encontraron con el lugar en deficientes condiciones.

Tras varios meses sin clases, marchas y protestas, finalmente más de 300 alumnos lograron ser escuchados por las autoridades y conseguir lo que debió ser desde un principio, un nuevo edificio con las condiciones edilicias óptimas que permitan el dictado de clases. No obstante, advierten que podrían comenzar las gestiones para que la institución tenga un edificio propio.

Por su parte el rector de la UNT, Juan Cerisola, destacó la importancia de la obra que demandó diversas refacciones, pintura, la compra de inmobiliario nuevo, y el acondicionamiento de una extensa terraza con césped sintético. En total se tarta de un espacio de cuatro pisos y 1800 metros cuadrados cubiertos

De todas maneras Cerisola aclaró que “si bien el edificio no es propio por ahora, no se descarta que algún día se consiga el lugar exclusivamente para la escuela”.

“Estamos trabajado, veremos que dicen nuestros abogados, si habrá que anular la licitación que quedó frustrada y armar otra. También podríamos comprar este local si es que los dueños lo quieren vender. Vamos a ver y haremos las gestiones necesarias”, concluyó.

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