Las escuchas de la banda narco que operaba dentro de la cárcel

Las escuchas de la banda narco que operaba dentro de la cárcel

Tras casi un año de investigación, la Justicia desbarató a una banda de narcotraficantes que operaba desde el interior de la cárcel de Villa Floresta y que estaba liderada por Martín Garcés.

 

Los hermanos Juan Cruz y Martín Domenichetti, que estaban alojados en otro pabellón, eran dos de sus principales colaboradores. Garcés, mediante teléfonos celulares, ordenaba y disponía la distribución de cocaína y marihuana fuera del penal.

Las encargadas de concretar las ventas en la calle eran, casi todas, esposas de otros presos. La mayoría de ellas quedaron detenidas. En las escuchas, a las que tuvo acceso LA BRÚJULA 24, queda demostrado la impunidad con la que se movían.

“La banda de Garcés vendía 30 kilos de droga por mes desde la cárcel”

Tras conocerse la noticia a mediados de julio del desbaratamiento de una banda de narcos encabezada por el preso Martín Alejandro Garcés, el fiscal general Juan Pablo Fernández, acompañado del titular de la Ayudantía de Drogas, Jorge Viego, visitó los estudios de LA BRÚJULA 24 FM 93.1 y contó que la investigación venía realizándose "desde agosto de 2013, y se inició a través de una denuncia anónima al 911".

"En ese momento, nos dijeron que en el bar ‘El Tropezón’ había consumo, facilitación y comercialización de estupefacientes y pudimos comprobar luego que Garcés era el cabecilla de esa banda”, remarcó Fernández.

El hecho de estar privado de la libertad no era un obstáculo para Garcés, quien purga una condena por balear a dos personas en la puerta del boliche ‘Impacto’. “Se manejaba con un seudónimo, y mediante teléfonos celulares ordenaba a sus familiares y amigos la distribución de la cocaína y la marihuana”, agregaron Fernández y Viego.

A la par de la investigación sobre la comercialización de los estupefacientes, el fiscal Gustavo Zorzano inició una causa contra los jefes del Servicio Penitenciario de Villa Floresta. “Hay un dato objetivo: los presos tenían teléfonos celulares y desde los mismos cometían ilícitos”, afirmó Fernández. “Se investigará si hubo negligencia, participación o complicidad. Es una causa paralela”, señaló. 

En cuanto a la comercialización de la droga, Fernández y Viego coincidieron en que Garcés y su banda fraccionaban mensualmente 30 kilos entre marihuana y cocaína. “Él (por Garcés) contaba que en la calle tenía 100 mil pesos en estupefacientes. Eso, sólo en un mes”.

Un escape explosivo

Por último, los fiscales contaron que en las escuchas telefónicas, Garcés admitió que planeaba fugarse de la cárcel de Villa Floresta. “A uno de sus punteros le dijo que le facilitara explosivos para intentar escaparse. Durante 28 escuchas de 90 minutos logramos averiguar muchísimas cosas”, cerraron.

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