Decenas de personas, de distintas organizaciones, concurrieron al escrache convocado por Alameda, una fundación que trabaja contra el trabajo esclavo –sea en prostíbulos, talleres clandestinos o campos-, hacia el abogado del dueño de la Posada, Roberto Montecchia. Según denunciaron, el letrado “armaría” los discursos de las víctimas y está implicado en escuchas telefónicas –con el titular del pub, Juan Carlos Motillo- que derivaron en su pedido de detención.
Ante la falta de respuestas de los magistrados intervinientes, la fundación se infiltró con cámara oculta en la Posada y volvió a constatar lo que se venía denunciando: todas las mujeres explotadas por Mottillo eran traídas del Paraguay, sometidas a la esclavitud sexual, algunas indocumentadas y controladas durante todo el día por los proxenetas o la flota de taxis que las seguían a sol y sombra. La cámara oculta difundida el día del escrache, generó un escándalo que derivó en la clausura municipal del prostíbulo y la entrevista judicial con las víctimas en la fiscalía.
“En la madrugada del 16 de febrero, mientras varias víctimas de la Posada declaraban en la fiscalía, apareció en escena Roberto Enrique Montecchia como abogado defensor de Mottillo, solicitando presenciar las testimoniales de las mujeres que eran sometidas en la Posada. La intención era ‘controlar’ que las víctimas repitieran el libreto proporcionado por sus explotadores. Esa noche Montecchia llamó varias veces a Mottillo para avisarle que las mujeres estaban declarando “lo acordado previamente” y que iban a fingir ‘desconocer’ a la mujer que hablaba en la cámara oculta difundida ese día por la Alameda”, relataron en un comunicado de prensa.
“Montecchia le confirma además a su socio que la chica del video había sido ‘trasladada a San Isidro’. La conversación cómplice entre Montecchia y Mottillo fue registrada judicialmente y se pidió la inmediata detención de ambos. Increíblemente el juez Pradas rechazó las detenciones con la excusa de que Montecchia se limitaba a usar estrategias defensistas para proteger a sus clientes. Curiosa estrategia, la de intimidar a las víctimas, obligarlas a repetir un libreto, asegurarse que ninguna mujer sometida saque los pies del plato y hacer desaparecer a la chica que aparece en la cámara oculta”, arremetieron desde Alameda.
La movilización de ayer se trasladó desde Plaza España hasta la esquina donde se alza el edificio donde vive el abogado: Catamarca casi 11 de Septiembre. Una pintada en la calle denunció el motivo del escrache, los cantos se sucedieron y el repudio público contó con la adhesión de algunos vecinos.
Desde Alameda recordaron que “Roberto Enrique Montecchia tenía un pasado militante vinculado a la defensa de los derechos humanos tanto en la Argentina como en el exilio. Pero a su retorno a la Argentina, dio un giro de 180 grados similar al Galimberti que luego vimos trabajando para la patronal de Bunge Born. Hoy Montecchia se dedica a patrocinar a los regentes de una red de trata y tráfico de personas que hizo de desaparecer a la jovencita paraguaya e incluso participa de maniobras migratorias tendientes a disimular la condición de las víctimas”.
En este sentido, señalaron: “De la víctima de la Posada que habla en el video no sabemos su nombre, pero sí conocemos su rostro ,que tiene un bebé de pocos meses en Paraguay y que su familia no sabe que está presa de una red que la prostituye y que fue escondida en San Isidro cuando se clausuró el local. En el video, relata que no tiene documentación y que sus explotadores le tramitaban la radicación precaria ‘por dos mil pesos’, cuando en realidad ese trámite es absolutamente gratuito”.
No es un dato menor. Según denunciaron, “Montecchia junto con su socio Mormando publica avisos ofreciendo regularizar la situación migratoria de ‘paraguayas, dominicanas, brasileras…’ y que tramitan ‘con máxima eficacia regularización de extranjeros-residencias precarias- temporales-permanentes’”.
“Es vox populi que hay funcionarios de migraciones de Mar del Plata que están siendo investigados judicialmenente por vender radicaciones y residencias en asociación con gestores inescrupulosos. Montecchia es parte de esta red, donde además de defender a tratantes y proxenetas y participar en forma práctica y directa del encubrimiento de sus delitos, se encarga además del armado de documentación de las victimas, a muchas de las cuales inclusive se les cobra como confiesa la victima de la Posada en la cámara oculta”, aseveraron.
En este marco, desde la Fundación plantearon: “Es hora de terminar con la impunidad de este hombre clave dentro de las redes de esclavitud sexual. Su título de abogado y las aparentes tácticas defensistas para sus clientes apenas disimulan la complicidad y coparticipación directa de los delitos que se le imputan a Mottillo. Montecchia sabe perfectamente donde está la chica del video que hoy busca la justicia y sabe muy bien cómo funciona la red de trata y tráfico que funciona alrededor de la Posada. Montecchia conoce al detalle las maniobras espurias en migraciones con las que se disimulan la situación de las víctimas. No es un simple abogado, es cómplice y copartícipe de la mafia”, aseguraron.
Comentá la nota