Hace poco había planteado en el cuerpo del consejo, a las demás consejeras, que mi permanencia en la presidencia generaba impedimentos", así comenzó diciendo Osvaldo Monserrat al argumentar su renuncia como autoridad del Consejo Escolar.
consejo_esc_nuevo.jpg
Monserrat se mostró muy firme en sus declaraciones y no se guardó nada. En un punto dijo que "se plantearon estrategias para acercarnos a la municipalidad pero, hoy, el municipio esta recibiendo fondos por 2 millones de pesos para destinar a educación y todavía no se ha hecho un convenio con provincia para acompañar el proceso de las escuelas de la Provincia de Buenos Aires".
Pero esto no fue todo, el ex presidente del Consejo Escolar subrayó que "una de las estrategias fue que las que mejor tenían diálogo con la Intendencia y sus funcionarios estuviesen al frente de esta articulación y para mi los resultados no se estaban dando".
Es por esto que Monserrat decide proponer su renuncia y cree que eran necesarios cambios para reorientar las estrategias.
"El diálogo es escaso pero creo que algunas cuestiones que tienen que ver con las políticas educativas no estábamos de acuerdo", dijo y se refirió a su relación con el Ejecutivo mencionando que trabajaron mucho en la campaña para armar un proyecto educativo y muchos de los que participaron en ese proyecto, ya no están de manera que sería válido evaluarlo o volver a pensarlo con los actuales funcionarios.
Ante la consulta de este medio sobre si Monserrat se siente dejado de lado, opinó que "hay una gran informalidad a la hora de convocar para distintas actividades, de los eventos educativos nos enteramos en los pasillos o por los medios de comunicación.
En un momento, Monserrat señaló a sus pares consejeras escolares (Teresa Lulic y Lorena Leavy) de estar notificadas constantemente de la situación. "Creo que la presidencia de un organismo debe se respetada. Por lo tanto esa también es una razón para dejar de lado una permanencia que no era reconocida ni legítima", resaltó.
Comentá la nota