Con motivos de las graves acusaciones que pesan sobre altos jefes policiales que estarían vinculados al narcotráfico, el gobernador De la Sota no pudo mantener en el cargo a su ministro de Seguridad, Alejo Paredes, ni a su jefe de Policía, Ramón Frías, quienes presentaron sus renuncias indeclinables.
Tal es así, que el gobernador José Manuel de la Sota, apesar de haber respaldado horas antes a dos hombres de su más entera confianza, no pudo sostener más a su ministro de Seguridad, Alejo Paredes, ni a su jefe de Policía, Ramón Frías, quienes presentaron sus renuncias indeclinables.
Sin embargo, De la Sota no termina de asumir la responsabilidad de sus funcionarios y sigue atacando, al igual que sus legisladores y los renunciantes Paredes y Frías, al Gobierno nacional y al programa de investigación periodística ADN, que desató el escándalo.
Por su parte, el jefe de Gabinete, Oscar González, confirmó la dimisión de ambos funcionarios y se hará cargo del Ministerio de Seguridad de manera provisoria.
Proyecto a la Legislatura. De la Sota expresó que enviará un proyecto de ley a la Legislatura para que el futuro director del área antidrogas sea elegido con aval de los legisladores y para que los policías que integren el área presenten declaraciones juradas de bienes.


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