Los tradicionales festejos por la Navidad en un local bailable terminó de la manera menos esperada con una gresca generalizada que tuvo como principal involucrado a la máxima autoridad de la localidad del oeste formoseño y varios oficiales de la Policía provincial.
Según el relato de varios presentes durante el suceso, todo habría comenzado con una discusión entre el intendente Cristino Vidal Mendoza y un grupo de aproximadamente cinco personas por razones no muy claras.
La discusión fue levantando el tono y la intensidad hasta que intervino –siempre según el relato de los presentes- el hermano del intendente y concejal, Francisco Mendoza, y lo que era una discusión habría pasado a ser golpes de puño entre éstos.
Consternación
Ante esta situación de disturbio, la fuerza de seguridad provincial intervino para calmar los ánimos y en ese momento la situación se descontroló aún más.
Fuentes policiales de la dependencia local confirmaron a El Comercial que como consecuencia de ese momento, "durante el forcejeo el intendente agredió a golpes de puño a un oficial de la fuerza, por lo que debió ser demorado" y en las primeras horas de la mañana le tomaron la declaración indagatoria por los hechos tanto al intendente Mendoza como a su hermano y concejal.
Desde el nosocomio local aseguraron que "más de un policía vino a atenderse durante la madrugada del sábado pasado al presentar hematomas en gran parte de sus rostros, aparentemente por un incidente en un local bailable", en referencia directa al hecho narrado arriba, lo que complicaría la situación procesal del intendente Mendoza.
Después de las actuaciones policiales, el intendente y su hermano concejal regresaron a sus domicilios particulares y todo quedó reducido a las actuaciones judiciales de rigor.
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