Las cuatro alocuciones del gobernador en la apertura de las sesiones ordinarias en la Legislatura provincial son un reflejo de los altos y bajos de su gestión. El tono, las proyecciones y lo que realmente se concretó. Un repaso de las palabras del mandatario, quien hoy parece anclado en lo que dijo.
Más allá de la evaluación que se puede realizar sobre la gestión de algún gobernador y sus equipos de trabajo, lo que enfrenta Francisco Pérez excede cualquier análisis. El déficit lo superó y, con el atraso en el pago de los sueldos, no hay otra que hablar de crisis y una Provincia en rojo.
Lejos quedaron las intenciones del 2011 de llegar al final de su gobierno con déficit cero, una de las promesas de sus discursos, los cuales hoy lo hacen esclavo de sus palabras. El déficit es de dos cifras y aún podrían aparecer más deudas.
El primer año
En su primer discurso en la apertura de sesiones ordinarias en la Legislatura provincial, el 1 de mayo de 2012, el mandatario -a menos de seis de asumir su cargo- era optimista respecto a su gestión. “En materia de eficiencia de gasto público enviaré en los próximos meses dos proyectos de Ley: uno versará sobre el nuevo sistema de administración financiera y el otro establecerá el nuevo régimen de compras y contrataciones”, decía.
“Queremos promover dos grandes cursos de acción: la mejora de la recaudación y la eficiencia en el gasto”, recalcaba en el discurso, pero lo llamativo es que en ese momento el gasto era prioridad, lo mismo que hoy le critica el futuro gobierno y que apunta a la razón de la crisis.
Para el 1 de mayo de 2013, con un poco más de camino recorrido, Pérez insistía en la necesidad de cuidar la plata del Estado. “Soy el gobernador y mi deber, mi responsabilidad es cuidar el estado de las finanzas de la provincia con realismo, con seriedad, con visión y con criterios de equidad”, destacaba un Pérez que aún soñaba con dejar las cuentas provinciales sin deuda.
Cual ingeniero, el gobernador de 2013 decía:“Es necesario iniciar una tarea central que es planificar políticas presupuestarias y financieras para rediseñar la política fiscal mediante la maximización y eficientización en la recaudación de los recursos, lograr una mejor distribución y ejecución racional y eficiente de las erogaciones del sector público”.
Déficit cero
Ya en 2014 Pérez hizo una de sus apuestas más arriesgadas, que hoy lo hace esclavo de sus palabras y su gestión. El 1 de mayo de ese año dijo: “Cuando asumimos el déficit en nuestra provincia era del 11% y nos comprometidos en dejar una provincia con déficit cero, en ese camino estamos el año pasado cerramos con un déficit del 5% bajando en dos años más del 50%”.
El entorno del discurso estaba marcado por la negativa del radicalismo para aprobar financiamiento, lo cual hizo que la Ley de Presupuesto estuviera aprobada en la segunda mitad del año. “Nuestra provincia viene mejorando todos los indicadores económicos y financieros, sólo pedimos un 5% de financiamiento sobre el gasto total”, reclamaba.
La deuda que deja
Con sólo hacer un análisis superficial de las cuentas de Pérez y considerando los $5.800 millones de pesos que se autorizaron de endeudamiento, la gestión dejará un déficit que aproximado al 10%, considerando una ejecución presupuestaria entre los 45 y los 50 mil millones de pesos durante 2015. Esto, a grandes rasgos, porque podrían seguir apareciendo nuevas deudas una vez que se haga el análisis profundo en cada rincón de la administración provincial.
Para el diputado Martín Kerchner -el hombre de Cornejo en las cuentas de transición- esta situación es lamentable. "Uno no siempre gobierna con los deseos. Se gobierna gestionando y la provincia ha tenido todas las herramientas necesarias que había hasta 2007. Han tenido financiamiento todos los años, salvo el 2015, porque según el Gobierno mandaron un presupuesto que estaba equilibrado", detalló.
El último año
Lejos del déficit cero, en su último discurso del 1 de mayo de este año, Francisco Pérez apuntó a los efectos de la situación internacional: “En Materia de Hacienda y Finanzas nos propusimos desde el inicio de la gestión el objetivo de alcanzar presupuestos equilibrados, a pesar de que la situación nacional e internacional no era la más propicia respecto a otros años”, recordó.
Sin mencionar la crisis, apuntó a la idea que tenían, pero que estuvo lejos de plasmarse. “Los presupuestos de nuestra gestión han expresado nuestra convicción de que el Estado debe estar presente en todos los aspectos de la vida de los mendocinos".
¿Y de los pases a planta?
Los masivos pases a planta que se registran en el cierre de la gestión en los últimos meses, contrastan con las palabras del gobernador el 1 de mayo de 2013, cuando destacaba ante los legisladores: “Desde el gobierno no se aumentó la planta de personal. Es un caso único en comparación con todos los inicios de gestiones. Por eso es que el reordenamiento y el control de las cuentas y finanzas provinciales permitió pagar en término los sueldos, aguinaldos y asegurar la prestación de servicios, aún en situaciones de extrema dificultad producto de la crisis internacional”.
Y finalizaba: “Y lo hacemos con transparencia. Mendoza se ubica como la provincia más transparente de la Argentina en materia presupuestaria”.

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