Escasez de combustibles: para los expendedores es un fenómeno cíclico

La Cámara de Expendedores y Afines del Chaco confirmó ayer que varias estaciones de servicio están al límite de la provisión. Si bien hay reposiciones, para el sector el problema de faltante es más profundo, por lo que reiteró la necesidad de incrementar cupos.

Además, plantea que para las provincias del NEA la situación es crítica.

El presidente de la Cámara de Expendedores y Afines del Chaco (Cecach), Miguel De Paoli, confirmó la falta de combustible en algunas estaciones de servicio, al asegurar que el hecho ya “dejó de ser una novedad en la provincia”.

“Cada vez que crece el consumo, el volumen de toda la oferta no alcanza a satisfacer la demanda”, dijo en declaraciones a FM Universidad.

El dirigente recordó que, como ocurre a fines de cada mes, se van agotando los volúmenes pronosticados de abastecimiento. “Parece que es un pecado que la gente quiera consumir más nafta”, opinó.

En tanto que si para el 25 de febrero y el 25 de marzo vuelven a preguntarle por la situación, “voy a decir lo mismo”, adelantó.

Falta de lógica

De Paoli explica que la lógica del mercado indica que ante una fuerte demanda, el empresario trata de satisfacerla, vender más y mejorar el servicio. Sin embargo, en el panorama actual sucede lo contrario: “Nos encontramos ante una situación en la que debemos explicar que lo único que podemos ofrecer es un determinado volumen que se nos asigna mensualmente”. En consecuencia, si al 25 del mes un expendedor consume lo que tiene, en los días restantes “la pasará muy mal”, apunta.

Regulares calificaciones

“Hace no mucho tiempo impulsamos una protesta muy particular en Resistencia con la venta de sandías”, recuerda. El objetivo de entonces fue desnudar la situación que atraviesan muchas estaciones de servicio y que el máximo representante del sector asigna una valoración. Según él al menos un 30 por ciento de estaciones trabaja ‘regular’ y el resto lo hace de ‘regular a bien’, porque ninguna puede decir que lo hace ‘muy bien’.

Ante el panorama poco alentador, De Paoli lamentó que no todas las empresas pongan las mismas ganas para revertir esa situación y reconoció a quienes mayores esfuerzos hacen para que sus estaciones tengan un mayor volumen de producto.

En crisis

En cuanto a las previsiones, el dirigente reiteró que desde hace cinco años el mercado de combustibles aplica un modelo que prevé como mínimo un volumen equivalente al mismo mes del año anterior, además de un incremento del producto bruto interno.

Si una estación de servicio en enero de 2010 recibió 1.000 litros, en enero de 2011 tendría que recibir los 1.000 litros más un ocho por ciento, es decir 1.080 litros. En la práctica este modelo --que parece bastante sencillo-- fue insuficiente para satisfacer la demanda. “Hoy vemos el agotamiento de la capacidad ociosa que tenían las estaciones, porque en la medida en que se incremente la presión para abastecerse con largas colas, la reposición es más difícil y las distancias para cargar combustible cada vez son mayores”, añadió.

Por último aseveró que la crisis afecta particularmente a las cuatro provincias del NEA, “porque son las únicas que no tienen gas natural y que sólo deben atenerse al líquido”, hecho que en su interpretación “hace mucho más dramática la situación”.

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