El nuevo canon que pagará el casino de Bariloche fue aprobado ayer por los ediles. La tasa será un 25% menor a la que pretendía cobrar el Ejecutivo por Seguridad e Higiene.
Otra ordenanza sancionada hace pocas semanas había encuadrado al casino dentro de la categoría de comercios más gravados con la TISH (junto a whiskerías, cabarets, casas de cambio, joyerías y alquileres de barcos y aviones), con una alícuota del 40 por mil de su facturación.
Con sus dos locales barilochenses la empresa de juegos recaudó el último año alrededor de siete millones de pesos mensuales (según cifras oficiales de Lotería provincial), con lo cual la comuna estaba en condiciones de cobrarle unos $280.000 por mes.
Pero un grupo de concejales consideró que ese artículo se había deslizado en forma involuntaria y el "espíritu" de la ordenanza había sido de poner los 40 mil módulos fiscales no como "mínimo especial" (así lo decía el artículo 3) sino como tope máximo.
A pesar de sus volúmenes de ingreso, desde hace años el casino paga apenas una tasa simbólica de $3.500 mensuales. El Ejecutivo municipal esperaba aplicar cuanto antes la actualización tributaria, pero el próximo vencimiento opera dentro de veinte días, de modo que nunca llegó a cobrar con el nuevo gravamen.
El proyecto para eximir al casino de la tasa proporcional a sus ingresos fue tratado ayer sobre tablas y consiguió los ocho votos necesarios en una segunda votación. En contra se manifestaron Daniel Pardo (PPR) y Alfredo Martín (Frente Grande), mientras que Arabela Carreras (SUR) estuvo ausente. Pero la controversia surgió porque hubo una primera votación en la que también faltaba Hugo Cejas (SUR) y el proyecto fue rechazado.
El presidente del cuerpo e impulsor del trato privilegiado para el casino, Darío Barriga, ya había dado por perdida la batalla y dejó sentada su queja contra "la irresponsabilidad" de los ediles que no se quedaron en la sesión "para votar por sí o por no".
Instantes después entró Cejas, explicó que se había demorado por una entrevista de prensa y pidió una "reconsideración" del proyecto.
Martín se quejó del "escandaloso" episodio, pero nada pudo hacer ya que -con el amparo del reglamento- hubo una nueva votación, Cejas contribuyó a conformar la mayoría especial y la ordenanza recobró vida.
Los concejales Laura Alves y Claudio Otano (UCR) argumentaron en favor de mantener para el casino una tasa única de 40 mil módulos como única opción.
Otano recordó que la actividad del juego ya paga un canon de alto valor a la provincia, de modo que merece indulgencia municipal; en tanto que Alves defendió el cambio impuesto ayer al sostener que el proyecto original del Ejecutivo "sin justificación técnica ni económica". También señaló que otras "megaempresas" de Bariloche pagan por tasa "mínimos vergonzosos".

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