Graciela Difalco aseguró que su hija hizo "abandono de la criatura" y denunció que vendió a una beba a una familia adinerada de San Luis. Acusó a la policía y a la justicia de inacción y de no impedir el trágico desenlace.
El testimonio de la abuela de Guadalupe y madre de Débora es esclarecedor y a la vez escalofriante. "Ella hizo abandono de la criatura, porque no podía pagar mil pesos la noche para verla en San Luis. Yo la esperaba para la 1 de la mañana, pero volvió en la madrugada y fue detenida. En este momento esta incomunicada", señaló Graciela.
Luego agregó que a la pareja presuntamente implicada en la muerte de la nena , "la conocía de antes, nos habían dado una especia de pensión, pero luego empecé a ver cosas extrañas, cosas raras, voy a la policía dos o tres veces, me tenían de un lugar para otro, incluso la última jueza Capiello me dijo que como no se había presentado la mamá de la nena, no podía hacer nada, yo con un certificado hubiera recurridó a la federal y otro hubiera sido el final, pero bueno en esto terminamos".
Graciela aclaró que hay otro hija de Débora, Fátima, que nació el 17 de mayo de 2009 y acusó a Riquelme, a quien conoció en una iglesia y que les dio una habitación para vivir, de haberla vendido a "otra familia adinerada de San Luis".
"El mismo Riquelme vendió a Fátima, a una familia bodeguera, Riquelme es quien le dio la pensión a Débora. La ultima vez que había visto a mi nieta fue el 1 de agosto del año pasado, yo no sabía lo que estaba sufriendo mi nieta".
"Yo me vine a Mendoza a pedir auxilio, yo no aguantaba no poder ver a mi nieta, inclusive yo busqué ayuda en abogados, pero me dijeron que si era trata de personas que me olvidara", señaló Graciela.
"Ya nadie me va a devolver a mi nieta. nadie me va a acompañar. Jamás voy a entender porque mi hija le dio a mi nieta a este Riqueleme, jamás voy a entender porque se ensañaron con la criatura de la manera que lo hicieron, la piel seca y arrancada, el hambre que padeció, los ojos fuera de su lugar, la nariz que le faltaba, se encarnizaron con la criatura, a mí no me dijeron si estaba violada o no, pero no me dejaron tocarla", relató.
"Mi hija no sabía el trato que le daban pero a ella la drogaban en San Luis, y ahí hacían lo que querían", concluyó.
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