Ayer, seguidores de depuesto presidente Morsi se enfrentaran con la policía y se registraran 50 víctimas fatales.
Cinco soldados murieron en Ismailiya, donde grupos islamistas atacan con frecuencia a las fuerzas de seguridad desde que el ejército destituyera y detuviera el 3 de julio a Morsi, primer presidente elegido democráticamente en Egipto, informó una fuente de seguridad.
En la península del Sinaí, dos personas más fallecieron a consecuencia de un atentado con coche bomba frente a una comisaría, indicaron responsables de seguridad.
En la capital, varios cohetes lanzados por desconocidos dañaron una gigantesca antena de comunicación por satélite, según fuentes de seguridad. Los disparos tenían como objetivo un conjunto de varias antenas parabólicas de comunicación en el barrio de Maadi y alcanzaron a una de ellas, destinada a comunicaciones telefónicas internacionales.
Los ataques se producen un día después de las manifestaciones de los partidarios de Morsi, que terminaron en enfrentamientos con la policía y dejaron al menos 50 muertos. Las autoridades y los pro Morsi se han acusado mutuamente de estos disturbios, los más sangrientos desde mediados de agosto.

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