Errores con alto precio en Belgrano

Errores con alto precio en Belgrano

Le cuesta. El equipo tiene distracciones claves que lo alejaron de aquel equipo sólido para quebrarlo y no puede mejorarlo.

 

“Ningún equipo nos pasó por encima”, dicen los jugadores de Belgrano cada vez que hablan y explican el difícil 2014 que atraviesa el equipo. Y tienen razón: rara vez el equipo dirigido por Ricardo Zielinski se vio superado por escándalo. Pero no es casualidad que desde el Final pasado e incluyendo el presente Transición, sólo haya logrado cinco triunfos y que, además, dicho segmento contenga la peor racha, la de los 12 partidos sin ganar.

Pero también dejan una verdad al descubierto los jugadores cuando hablan de que el equipo “pierde los partidos en los detalles”. 

Sí, detalles que en la sumatoria total de un partido establecen la gran diferencia. Y eso es lo que incomoda puertas adentro al cuerpo técnico: haber perdido la concentración y la fineza para sacar ventaja en los pequeños partidos dentro de un partido.

Seamos concretos. Cuando Belgrano era puro éxito, los números fríos servían para enrrostrar la indiscutible campaña. Ahora que la mano viene complicada, esos mismos números “son odiosos y análisis fríos”. Pero algo siempre marcan y acá la cuestión.

¿Qué puede indicar el momento actual del Pirata? Los goles que recibió en su arco. En el Apertura 2011 apenas le metieron 16. Actualmente, con menos de los partidos disputados, ya lleva nueve en su arco. Pero hay más: el mejor registro fue en el Inicial 2012, cuando recibió 13 tantos. Misma cifra repitió en el Final 2013, pero desde entonces hasta hoy ese rubro subió considerablemente: en el Inicial 2013 le convirtieron 20 goles y, en el último Final 2014, 21. Sí, la peor cifra en el “peor” campeonato según los propios protagonistas.

Las partes, el todo. Sin dudas que el problema es estructural. Pero no hay duda que hoy Belgrano sufre “goles” que antes eran imposibles. A perdido la marca férrea y deja espacios antes impensados. Si a eso se le suma la falta de efectividad (en los viejos tiempos llegaba poco, pero metía al menos una) determinan un combo cantado.

¿Eso significa caerle sólo a los defensores? No. Pero la suma de los pequeños errores en los pequeños detalles ponen hoy a este equipo lejos de aquel que se ganó, en su buena ley, el respeto del fútbol argentino.

Práctica. El lunes a la mañana, el plantel regresa a las prácticas pensando en Racing, el domingo en principio a las 15.

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