Error en la autopsia postergó un dato clave en una investigación de mala praxis que sacude al gobierno municipal

A un mes de la muerte de un chiquito recién nacido en el hospital municipal de San Francisco Solano, la Justicia de Quilmes espera los resultados de unos estudios que se realizarán la semana próxima.
Por otra parte, se supo que la autopsia realizada al cuerpo del menor, presentó un error que aún no permitió confirmar oficialmente las causales del deceso del neonato. Cabe mencionar, que según la autopsia, el bebé no había nacido con vida; sin embargo, el niño estuvo con vida varias horas antes de morir.

El imprevisto resultado llevó a que el propio Municipio pidiera la exhumación del cadáver, medida que por ahora la Justicia descarta por considerarla innecesaria ante las pericias que esperan realizarse.

Se recordará que la muerte del recién nacido en el hospital de Solano desató una verdadera polémica ya que el titular de la CICOP, Emilio Tarazona, denunció que la muerte podría haberse evitado de haber estado funcionando los respiradores artificiales del establecimiento asistencial. La denuncia generó la desmentida del Secretario de Salud de la Comuna, Sergio Troiano y del director del nosocomio, Gustavo Wanhnschaffe, quienes aseguraron que el chiquito tuvo en todo momento la atención médica que requirió. De todos modos, en el Concejo Deliberante local, el tema desencadenó que la oposición aprobara la declaración de emergencia sanitaria en el Distrito y determinara la creación de una comisión investigadora respecto al funcionamiento del área de salud, iniciativa que el propio intendente Francisco Gutiérrez, ya confirmó que va a vetar.

La denuncia fue realizada ante la fiscal Claudia Vara por el padre y la madre del pequeño, Pablo Barco y Silvia Molina, por presunta mala praxis médica. La funcionaria judicial, luego de contar con el resultado de la autopsia, ordenó una pericia anatomopatológica para el próximo 15 de septiembre y días después, se llevará a cabo la pericia médica.

Mientras tanto, al cierre de esta edición desde ATE Quilmes se aseguraba que el papá del neonato habría sido nombrado como director de mantenimiento en el Hospital solanense. El gobierno negó rotundamente esta información aunque reconoció que Barco era integrante de una de las cooperativas municipales de trabajo pero que había sido nombrado antes de que atravesara tamaña desgracia familiar.

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