Unos 8.000 productores pagarán casi un tercio de la tarifa si riegan entre las 23 y las 14 horas. Se busca optimizar el uso del agua. La aplicación será gradual y podría comenzar el lunes.
Mientras tanto, el Ejecutivo y el Epre decidieron diseñar una especie de chicana previa, a partir de la difícil situación que marca la emergencia hídrica en Mendoza: con el argumento de eficientizar el uso del agua subterránea y la energía eléctrica, unos 8 mil productores con derecho a riego tendrán 15 horas de riego corrido desde las 23 de cada día (hasta ahora se fraccionaban) al costo mínimo, actualmente de $ 0,10 por kilovatio y por hora.
Los nuevos horarios
Con una vigencia prevista de 18 meses, la medida, que se aplica por primera vez en casi 20 años, empezará a regir por etapas una vez que las cuadrillas de las distribuidoras ajusten los relojes de los medidores a los usuarios.
El decreto provincial 208/11 estipula que el nuevo horario valle estará comprendido entre las 23 y las 14 del día siguiente, en tanto que el horario pico o de tarifa alta se extenderá de 14 a 23.
Si la tarea de adecuación empieza a definirse esta semana, y según lo notifiquen las empresas a sus clientes a partir de un cronograma oficial, la nueva modalidad estará en marcha desde el lunes 28 de marzo.
Implementación gradual
Desde el Epre advierten que la implementación "gradual y progresiva" se debe a dos razones: el tiempo que lleve adecuar los sistemas (el plazo es el 31 de julio, cuando las tareas culturales para la nueva campaña agrícola estén a pleno) y también evitar problemas de "riesgo eléctrico" con las instalaciones, los hábitos culturales y necesidades operativas.
De esa manera, un objetivo es invertir una curva que tiene su menor demanda durante el horario nocturno (unos 100 megavatios), se duplica durante la mañana y vuelve a decaer por la tarde (ver "Las claves..."). Todo en el marco de la Emergencia Hídrica provincial declarada por otro decreto del Ejecutivo, el 2379/2010.
Trasladar la demanda
Hugo Reos, gerente de Asuntos Regulatorios del Epre, admite que una meta sería: "Que lo que es un piso durante la noche pase a ser el máximo de consumo".
"El regante necesita hacerlo de corrido. Y antes, con el reinicio a las 14, se gastaba más, pasando por lugares ya regados, y con infiltración", completa.
Teniendo en cuenta que muchos productores se inclinan por un riego madrugador, vale un ejemplo: un regante que consume 4.600 kw/hora/mes, si reparte su demanda un 60% en baja y el restante 40% en alta, gasta en concepto de energía alrededor de $ 800 mensuales.
A la inversa, con más de la mitad de su demanda en horario pico, sus costos trepan a $ 1.000.
En el Este
Edeste es una de las distribuidoras con mayor representatividad en el riego agrícola, a través de las cooperativas a las que abastece, como Alto Verde y Sur Río Tunuyán. Y por lo tanto, una de las principales beneficiarias.
"Es algo que veníamos pidiendo desde hace ocho años. Es que la ineficiencia es muy grande y nos provocaba un problema con la demanda, concentrada en el reinicio a las 14. A esa hora, luego de la interrupción de la mañana, la mayoría de los regantes están acostumbrados a prender las bombas casi al mismo tiempo", explica Raúl Stasi, gerente general de Edeste.
En sus registros de los últimos años, Edeste detecta dos fases de valle en la demanda: de 10 a 14 y de 18 a 23. Y, pese a no ser predominante, acusa una tendencia creciente de consumo nocturno, atribuible en buena parte al llenado de tanques australianos.
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