Enviaba cartas desde la cárcel para evitar que lo denuncien por una violación

Enviaba cartas desde la cárcel para evitar que lo denuncien por una violación

La víctima –que es su propia hija de 10 años- habría aportado el dato en la Cámara Gesell. Las cartas fueron halladas tras un allanamiento. Un juez ordenó que siga preso en Batán. Se complica su situación procesal.

La presión psicológica que los abusadores ejercen sobre sus víctimas –sobre todo si se trata de menores de edad- es tan intensa que llegan a hacer sentir responsable del delito que cometen a quien sufre el acoso. Así la tarea de los investigadores para desentrañar las motivaciones que puede tener un hombre para abusar de una menor recorre caminos de los más complejos. Por eso resulta muy difícil explicar, incluso en términos relativos, por qué se producen este tipo de ataques. En esta tarea está inmerso ahora el fiscal del distrito, el doctor Rodolfo Moure, quien lleva adelante la investigación en el marco de un abuso sexual doblemente agravado ocurrido el 18 de junio en el sector denominado “El Laberinto”, ubicado en el parque municipal cerro El Triunfo. En la última semana ratificaron la prisión preventiva del hombre acusado de intentar violar a su hija. Lo decidió el doctor Gabriel Bombini, a cargo del Juzgado de Garantías N° 5 del Departamento Judicial de Mar del Plata. Así, mientras avance el proceso, el acusado seguirá detenido en la Unidad Carcelaria  de Batán. Fuentes judiciales revelaron a La Vanguardia que hasta el cierre de esta edición el acusado y padre de la nena aún no prestó declaración ante el fiscal, manteniendo la decisión que tomó cuando pisó los tribunales marplatenses, horas después de ser detenido en Balcarce. Su permanente referencia a su condición religiosa –cuestión que hizo más visible después de ser aprehendido- hace pensar a los investigadores que para evitar ser atacado en la cárcel se habría refugiado en los denominados pabellones evangélicos. Se espera ahora la confirmación de una serie de pericias psicológicas pedidas para el acusado y de prueba que solicitó el fiscal para dinamizar la investigación y arribar al cierre de la instrucción que desembocará en la elevación de la causa a juicio oral. El detenido –oriundo de la localidad de Federación, en la provincia de Entre Ríos- registra antecedentes por hurto, robo, y delitos menores. Mientras avanza el proceso, su hija –la víctima de tan solo 10 años- fue sometida a la denominada Cámara Gesell donde sólo aportó datos parciales en el marco de una charla que mantuvo durante una hora con una psicóloga. También se confirmó que en la actualidad la nena está al cuidado de su abuela, con quien acudió a la instancia de la Cámara Gesell. 

Cartas desde el penal

El primer paso de la estrategia del hombre acusado de intentar violar a su propia hija, según trascendió y confirman fuentes de la investigación, y aunque no contrató un abogado particular sino que se presenta en su nombre un defensor oficial del Departamento Judicial, fue presionar a su hija y a su mujer para evitar que sus declaraciones y testimonios terminen sellando su suerte en la causa. Antes de que la chiquita sea llevada a la Cámara Gesell, ella y su mamá recibieron una extensa carta –no se descarta que hayan sido varias- donde su propio padre le pide perdón por lo sucedido y le rogaría que no lo incrimine en el hecho que se investiga. A cambio, promete volver al hogar para después llevarla a Entre Ríos para comenzar “una nueva etapa” en sus vidas. La carta, de dos carillas y de su puño y letra, está dirigida también a su pareja y madre de la pequeña. El texto, en apariencia, tiene un claro objetivo que es evitar que los dichos de su hija y su mujer lo terminen perjudicando. En una de esas cartas, el acusado le recordó a su mujer lo “importante” de su presencia, apuntando al ingreso de dinero que había en el hogar familiar gracias a su trabajo.  Aunque los investigadores no lo confirman, se cree que esta carta particularmente –que llegó a manos de la familia antes de que la nena declare- accionó sobre la naturaleza del hecho respecto de la visión y el sentimiento que la nena tenía sobre el episodio en cuestión.  El contenido de esta carta ya está en poder del juez de Garantías ya que fue rescatada tras un allanamiento ordenado por el fiscal Rodolfo Moure en la casa de la familia. Este elemento fue también determinante para que el propio juez luego dicte la prisión preventiva que hará que el acusado siga preso mientras dura el proceso. 

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