Un acontecimiento íntimamente ligado a la identidad cultural de los formoseños y que refleja la evolución productiva de la zona
Este tipo de encuentros debe apreciarse de ese modo porque la evolución que ha tenido este encuentro anual de julio- y que en sus orígenes fuese casi con exclusividad un festival artístico y musical- ofrece un conjunto de propuestas que durante los días 13 al 15 servirán para que haya una suerte de curso rápido acerca de lo que es la provincia y hacia adonde avanza su pueblo.
Es que en el inmenso predio del Centro Cultural y Polideportivo “Evita”, el visitante se permite el lujo de jugar con su imaginación y de aceptar que allí es posible apreciar una Formosa virtual.
Sin embargo, en los últimos años es posible registrar allí la expresión cabal y amplia de lo que han sido capaces de hacer los habitantes de esa región del norte formoseño para evolucionar productivamente, para crecer culturalmente y hasta para llamar la atención de las grandes empresas del país que con anterioridad solamente concurrían a las ferias de jerarquía mayor.
Muestra agroindustrial
Eso implica que la realidad agro-ganadera y la eventualidad de la Formosa Agroindustrial ubica como atractiva a esta provincia en general y a esa región- conocida por sus bellezas naturales y la cordialidad de su gente humilde-para quienes movilizan capitales significativos en sitios donde los grandes proyectos comienzan a radicarse.
En el predio se distribuyen centenares de stands donde se puede apreciar que a la abundancia productiva primaria se le suma el agregado de valor: juegos didácticos de madera, jugos naturales de frutas tropicales, carteras, cinturones, agendas, billeteras y porta-termos, así como bolsos y sombreros.
También herramientas elaboradas por jóvenes estudiantes y “paipperos” habituados ya a modelar sus herramientas de trabajo como palas, machetes, asadas, tornos y braceros y los que sumaron matices propios a la gastronomía desde la elaboración de escabeches, quesos de cabra y búfala hasta los platos más sofisticados en base a yacaré o a los frutos tropicales y a aquellos ligados a la formoseñeidad: pomelo y banana.
La nueva cocina
La nueva cocina formoseña constituyó un verdadero descubrimiento para los visitantes de otras provincias y de los artistas que prolongaron sus actuaciones para responder a los vivas y vítores de los miles de niños, jóvenes, padres y abuelos que se agolpan durante tres jornadas, a tal punto que muchos prácticamente se instalan allí, en carpas , hoteles, residenciales o casas familiares , casi sin descansar.
Los frititos de pacú, los platos en base a la famosa cola de yacaré, las jibas de los búfalos o la terneza de los cabritos junto a los tradicionales platos con raigambre guaraní se convierten en una verdadera delicia para los comensales de paladar negro y en un descubrimiento para quienes no conocen la tradición formoseña.
Son numerosas las cabañas que se han comprometido a dar su presente y mostrar las bondades de una tarea puntillosa en la que se ha invertido en tecnología y genética.
Son invitados permanentes los búfalos de Guazú Cuá de la Compañía General de Hacienda , los caprinos de raza de Julio y Miguel Mellano de Las Lomitas y el ganado bovino de Misión Laishí que a lo largo de estos años crearon el clima como para que en el marco de la fiesta también se desarrollen torneos ganaderos , con remates incluidos.
En materia fruti-hortícola sobran las evidencias de una evolución, sobre todo con los pomelos rosa y blanco sin semillas de “Dulce Formosa”-que llega con frescos al mundo- y las frutas tropicales de “Frutasia”, del taiwanés José Cheng, a lo que se agrega el aporte de Formosa Alimentos y el atractivo de los vinos de pomelo Don Kelo o Don Rogelio.
Rincón cultural
El rincón cultural se suma a las actividades recreativas para mayores y niños que tienen espacios y escenarios como para protagonizar obras de teatro y ofrecer sus mejores expresiones artísticas.
Y un detalle que cierra todas estas muestras de una evolución real, que de ninguna manera ha marginado la profundización de la identidad cultural propia, es la presencia federal interior, con la participación de casi la totalidad de las municipalidades y comisiones de fomento y el ya tradicional stand institucional.
Se han previsto números artísticos destacados con presencia de conjuntos de canto y danzas así como solistas del MERCOSUR y hasta de Cuba.
Pero hay lugar suficiente para que se muestren los artistas formoseños, los consagrados y los que recién se inician.
Y la frutilla del postre con la elección y coronación de la Reina del Pomelo que anualmente convoca a las más bellas jóvenes de la provincia.
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