Entretelones del mayo riojano

A excepción del gobernador Luis Beder Herrera, claramente ubicado un par de escalones por encima de todos, el resto de los posibles contendientes para las elecciones del 29 de mayo se revuelve en una ensalada de nombres.
Muchos aseguran, casi categóricamente, que "la política es el arte de lo posible", entendida en este caso como una herramienta vertebradora de democracias y vehículo para la conquista de los sueños de las clases más desfavorecidas. Sin embargo, con el correr del tiempo y los acontecimientos, aquella frase fue mutando hacia la que señala que "en política todo es posible".

Y más acá en el tiempo, se podría decir que aquella primera frase mutó definitivamente hacia la que indica que "la política es el arte de lo imposible"; o, al menos, de aquello que en primera instancia aparece como tal. Y en este sentido, en el mundillo de la política riojana, muestras hay de sobra lo que, sin embargo, deja de generar sorpresa o de ser llamativo, aún cuando algún distraído pueda mirar el escenario con pretendida indiferencia.

La carrera eleccionaria ya se largó y, a excepción del gobernador Luis Beder Herrera, claramente ubicado un par de escalones por encima de todos, el resto se revuelve en una ensalada de nombres que aspiran a alcanzar cierto protagonismo para llegar al 30 de marzo -fecha en la que culmina el plazo para inscribir las alianzas- con alguna posibilidad de cara al mayo riojano.

Y en este contexto, precisamente, es donde lo imposible ingresa en el terreno de las probabilidades y donde las probabilidades ingresan en el terreno de lo posible. Y lo posible, se traduce entonces en virtuales alianzas que, de concretarse, superarían toda capacidad de asombro entre los electores.

Es este, ni más ni menos, el caso que hoy por hoy sacude al radicalismo riojano, que se debate en busca de una fórmula con la que pueda pelear dignamente la gobernación con Beder Herrera, algo que hoy por hoy, y de acuerdo con los números que se manejan, aparece muy distante de la realidad.

¿Será por esta impotencia numérica que en el centenario partido no pueden alcanzar una estrategia medianamente lógica o práctica, en la que prime la unidad por sobre los egos individuales?

Al parecer, en la UCR lo único claro hasta el momento es la candidatura de Julio Martínez y el inocultable alejamiento de Guillermo Galván, que diseñaría su propia estrategia electoral. Todo lo demás, son especulaciones que se acercan, poco más, poco menos, a la realidad. Y en este sentido es que se habló durante los últimos días de la posibilidad de reflotar la alianza que nunca fue entre Julio Martínez y Angel Maza, una dupla que, de concretarse, no convence ni a propios ni a extraños.

En el radicalismo, muchos miran con desconfianza a la figura del ex gobernador, con quien de entrada nomás se plantean algunas fuertes contradicciones. Y es que desde la UCR no sólo sostienen que Martínez se pondría una pesada mochila encima, cargada entre otras cosas de denuncias de corrupción hechas por él mismo contra Maza, sino que también entraría en una clara confrontación en cuanto al discurso antiminería que propone el centenario partido y el propio "Mashasha", en relación al discurso prominería que siempre caracterizó al ex gobernador.

En contraposición, quienes miran con optimismo la posible unión electoral, sostienen que "Didí" podría darle a Martínez los votos con los que no cuenta en Capital, el distrito más importante de la provincia. Pero si finalmente Maza decidiera ir por su cuenta, le estaría asestando un duro golpe al radicalismo. Y esta es también una posibilidad concreta. Es decir, que finalmente Maza se abra o, en definitiva, decida no participar de las elecciones del 29 de mayo próximo, teniendo en cuenta que los números que por estos días se manejan no le son favorables.

Ante esta posibilidad -o imposibilidad, según se mire- Martínez estaría analizando la opción de convocar a Carlos Santander, de pasado menemista y presente dudoso, teniendo en cuenta que en el último tiempo -salvo por la publicación de un libro en el que vierte duras críticas a Angel Maza y Luis Beder Herrera- ingresó en una especie de ostracismo político.

No obstante, y según trascendió, esta posible alianza generó un fuerte malestar entre las filas radicales, particularmente en una de sus principales figuras que hasta llegó a plantear la posibilidad de otro alejamiento del sector, lo que terminaría de fracturar a la UCR.

Despegue

Con este escenario en el radicalismo y sin figuras de peso que puedan hacerle sombra -desde el oficialismo aseguran que la intención de voto en favor del Gobernador oscila el 70%-, Beder Herrera continúa desarrollando ingentes tareas que permitan alcanzar beneficios concretos para la provincia y se muestra públicamente en los primeros planos junto a la Presidenta.

Es así que en los últimos días el mandatario provincial se despegó totalmente de toda polémica pre-eleccionaria -poco se hablo de quién podría ser su acompañante en la fórmula- y concretó importantes reuniones en Buenos Aires, entre ellas con el secretario de Obras Públicas, José López, quien se comprometió a concluir el trámite para concretar el hospital en Chilecito. Y en la semana que comienza, se aguarda el arribo de importantes funcionarios nacionales que traen, en definitiva, el apoyo de Cristina, tantas veces puesto de manifiesto, para el Gobernador.

Y es esta tranquilidad en el accionar del bederismo, la que inquieta y pone ansioso a más de uno. Entre ellos, al intendente capitalino Ricardo Quintela, que no termina de hacer pie en un contexto en el que se ve acosado por algunas figuras que quieren pelearle la intendencia. No obstante, desde el entorno Q aseguran que ninguno de los posibles candidatos -llámese Néstor "Tití" Bosetti o Jorge "Pelado" Basso- generan temor o preocupación. Por el contrario, la expectativa de máxima del quintelismo ante lo que sería una reelección ya abrochada, es alcanzar un nuevo acuerdo financiero con la Provincia.

Sin fondos no se puede programar una gestión, aseguran desde las filas del Intendente y, al mismo tiempo, amenazan con quitar apoyo al proyecto reeleccionario de Beder Herrera, porque los ánimos quintelistas, según dicen, no están para brindar colaboración cuando el Gobernador le brinda todo su apoyo a otros dirigentes.

Desde el quintelismo se sienten indispensables. Pero, se sabe, las relaciones con el mandatario provincial no son las mejores y una ruptura definitiva podría tener graves consecuencias, si es que no las tuvo ya. Y desde el Gobierno redoblan la apuesta: si con ninguna intendencia se alcanzó un nuevo acuerdo financiero en los últimos cuatro años, ¿por qué habría que hacerlo con Capital?

La posición del Gobierno es contundente y lo seguirá siendo, más allá de todo desplante. Y está claro que bajo presión, nadie pudo obtener nada de Beder Herrera. Y, por otra parte, no ha de ser por nada, el apoyo con el que cuenta el primer mandatario provincial de todos y cada uno de los intendentes.

Ahora, el quintelismo especula con la posibilidad de concretar un cónclave entre el Intendente y el Gobernador y desde las filas Q aseguran que el mismo se podría llevar a cabo el martes, en horas del mediodía, en la localidad chileciteña de Anguinán, algo que desde la Casa de las Tejas fue tajantemente descartado. La relación en lo formal es buena, pero el afecto no es el mismo de siempre, aseguraron. Y el aislamiento del intendente capitalino, se hace cada vez más notable.

Una "perlita"

El acontecer político de Chilecito tampoco pasa desapercibido. La "Perla del Oeste" arrancó una semana en llamas, con importantes movimientos en el marco de la apertura de sesiones del Concejo Deliberante.

Allí, se produjo el sorpresivo alejamiento de la concejal Graciela Delgado de Fernández Pugliese de las filas del intendente Lázaro Fonzalida, lo que fue caratulado como una verdadera "traición", en un contexto de acomodamientos políticos de cara a las elecciones que se vienen y en las que el fonzalidismo va por la reelección.

Así, el clima político en Chilecito va levantando temperatura, avivado además por algunas declaraciones como las del coordinador del Ejecutivo provincial Gastón Millicay, quien aseguró que en la "Perla" habría tres candidatos para la intendencia: Lázaro Fonzalida, Fernando Rejal y Raúl Moreno.

Por las dudas, este último, sobrino del Gobernador, salió rápidamente a desmentir el trascendido y, al mismo tiempo, expresó su apoyo rotundo al intendente Fonzalida, al tiempo que sostuvo que "dentro del peronismo, la traición se paga caro políticamente". ¿Pero alguien puede asegurar que en política es imposible?

Desde el Gobierno, por su parte, ven con buenos ojos las intenciones de Fonzalida de obtener la reelección. En rigor de verdad, el veterano dirigente no agrega ni quita nada a la Casa de las Tejas, aunque si genera cierta preocupación alguno de sus allegados, como es el caso de uno de sus asesores, Eduardo Masud, a quien en alguna ocasión Fonzalida había analizado la posibilidad de pedirle la renuncia.

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