Una familia sufrió ayer un asalto en su casa, donde funciona una carbonería , y les robaron $ 40.000, joyas, tres armas y “notebooks” Fueron alrededor de 13 delincuentes que se movilizaban en tres vehículos y dos motos. Simularon ser clientes
El predio en el que se produjo el asalto está ubicado en el kilómetro 6,5 de la ruta 305, en Las Talitas, antes de llegar a un hotel alojamiento.
Dentro del perímetro hay un camino y a los laterales cuatro casas (dos para cada costado) y al fondo dos galpones. En uno de ellos se produce carbón y en el otro se lo vende.
“Salí con mi mujer alrededor de las 9.30 e ingresó una camioneta EcoSport negra hasta el fondo del predio”, contó Francisco Ibáñez, dueño del lugar.
“No llegó a entrar al galpón. Estacionó. Se acercó mi nuera, María Cristina Gutiérrez y le preguntó qué necesitaban”, indicó el propietario del lugar.
“Cliente”
“Se bajó un hombre y le dijo que le vendiera 20 bolsas de carbón”, acotó. Luego entraron al depósito y el supuesto cliente sacó un arma y le apuntó a la mujer.
“Esto es un asalto”, le dijo el delincuente con voz aporteñada. “Me hizo tirar la piso junto a dos empleados. De ahí sacó un celular, marcó un número y dio una orden”, relató María Cristina. “Entren. Está todo controlado”.
“En ese momento comencé a escuchar los motores de por lo menos dos autos más y dos motos”, indicó la nuera de Ibáñez.
Por otros testimonios luego se pudo armar un rompecabezas de cuántos delincuentes actuaron.
“Dos o tres asaltantes sorprendieron a otra de mis nueras, Marta Arias, que estaba en una de las casas con sus dos hijos, de seis y dos años”, agregó Ibáñez.
Electricistas
Luego contó que una nieta de 18 años que estaba durmiendo en otra vivienda fue sorprendida por dos asaltantes más.
“En mi casa ingresaron tres y en una vivienda contigua estaban trabajando electricistas que fueron sorprendidos por tres ladrones más”, aseguró Ibáñez. “A ellos les ataron las manos y los pies con cables y los encerraron en un baño”, sostuvo. “En total habrían sido 13 los asaltantes”, calculó el dueño del negocio.
“Habrán pasado unos 30 minutos y no sentimos ruidos. Los muchachos que estaban conmigo en el galpón me ayudaron a desatarme y llamé a mi hijo”, narró la mujer. A los pocos minutos llegó la Policía de El Colmenar.
Botín
Según las víctimas, los ladrones destrozaron las puertas de dos cajas fuertes y sustrajeron los $40.000 y las joyas. “A los electricistas que estaban trabajando en otra de las viviendas les quitaron los teléfonos celulares y dinero”, acotó Ibáñez.
Luego recordó que el miércoles, un hombre entró al predio y consultó por el valor de las bolsas de carbón, pero no sabía precisar a dónde tenían que llevarlas. “Fue muy sospechoso y actuaba raro”, dudó.
La carbonera lleva 61 años de actividad y el de ayer es el segundo asalto fuerte que sufren en 10 años. El dueño del predio tenía la mirada perdida cuando recibió a LA GACETA y su mujer no salía de su asombro por lo que pasó. “Estamos destrozados. No sé en qué va a terminar este país. Hay una inseguridad total”, reflexionó Ibáñez.
Número
“Sorprende la cantidad de gente. A lo mejor las voces llevaron a las víctimas a pensar que eran muchos pero para nosotros no fueron más de ocho delincuentes los que actuaron”, manifestó el comisario Hugo Cabezas, jefe de la División Delitos contra la Propiedad de la Dirección General de Investigaciones Criminales y Homicidios Complejos.
“Estamos realizando las primeras diligencias para tratar de establecer un panorama más claro y llegar a dar con los autores de este asalto”, indicó. “Puede ser que el que daba ordenes haya imitado a una persona con otra tonada para despistar”, finalizó.
En lo que va del año los asaltos parecen ser moneda corriente en la zona de El Colmenar. El dueño de un comercio, el playero de una estación de servicio, la dueña de una casa de comidas al paso y una familia que tiene un local de ropa y librería fueron víctimas de violentos hechos delictivos. “No es una zona liberada”, dijo en su momento un jefe policial.

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