Hasta que no se apruebe en la Legislatura esa norma no se pueden imprimir. Se debe a un tire y afloje entre el oficialismo y la posición. Peligra el ingreso de $100 millones entre febrero y marzo por la falta de pago de esos tributos.
El Gobierno tiene previsto según el cronograma de vencimientos el cobro del impuesto Automotor entre el 14 y 18 de febrero, que significa el ingreso de $45 millones. Para esto Rentas tiene que repartir –a través de una empresa concesionada– 478.000 boletas en toda la provincia entre los últimos días de enero y los primeros de febrero.
De acuerdo con la ley impositiva, que sólo tiene media sanción de Diputados, este año se ajustan los valores de los autos más viejos y los de modelo 2011.
Con fecha de vencimiento
En el caso del impuesto Inmobiliario el vencimiento de la primera boleta de este año será entre el 14 y 18 de marzo, y representa el ingreso otros $45 millones aproximadamente.
En este caso, como el aumento previsto en la Ley de Avalúo de este año, alcanza a la totalidad de las 530.000 propiedades que tienen registradas el Estado, se modifican los valores en todas las boletas del inmobiliario en aproximadamente 20%.
Esta situación mantiene preocupado al director de Rentas, Rodolfo Quiroga, porque los atrasos complican todo el cronograma del Ministerio de Hacienda, que tiene previsto el ingreso de estos recursos en esas fechas para cumplir con una serie de gastos. Esperemos que la ley se destrabe cuanto antes.
“Tenemos prevista una serie de opciones para salir del problema, pero apelamos a que la ley saldrá rápido”, sostuvo esperanzado Quiroga.
Una de las posibilidades es imprimir las boletas con los valores actuales y luego hacer una segunda impresión con los ajustes que correspondan según los impuestos y los contribuyentes.
Esto garantizaría la entrada de fondos a las cajas del Estado provincial en las fechas previstas pero tiene un lado negativo: hacer una segunda impresión de boletas supone un doble costo no sólo en recurso humano y esfuerzo administrativo por parte del personal sino también en recursos económicos, porque el servicio está tercerizado a una empresa que se hace cargo de la impresión y la distribución para que llegue a manos de los contribuyentes.
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