Ramón Ernesto Da Silva López, el novio de Yessica Aguilera, imputada por el homicidio de Daniel López Servín, se entregó espontáneamente ayer en la Oficina Judicial. Durante el control de detención fue imputado por encubrimiento agravado y tras advertírsele que no podrá salir de la ciudad, ni acercarse a los testigos, fue puesto en libertad.
Hay que recordar que Da Silva es pareja de Yessica la “Tona” Aguilera (29), quien fue imputada por la autoría del homicidio y de las lesiones graves que recibió Alejandro López Servín, hermano de la víctima fatal. Además, los testigos afirmaron que Da Silva fue el que condujo el vehículo que trasladó a la imputada en busca de un arma y luego hacia el lugar del crimen.
La audiencia se realizó a las 11:30 y fue presidida por el juez penal, Alejandro Soñis, quien subrogó al juez natural de la causa, José Rago, que se encontraba a esa hora como integrante en el tribunal del juicio que se sigue por el homicidio de Maximiliano Paredes.
La fiscalía, en tanto, fue representada por la funcionaria Camila Banfi, quien solicitó que se declare legal la detención de Da Silva y cese la orden de captura que pesaba sobre él, ante su presentación espontánea.
La funcionaria también solicitó que se formalice la apertura de investigación en su contra por el delito de encubrimiento agravado, en los términos de los artículos 277, inciso 3 a, y 45 del Código Penal, tras lo cual se refirió a los acontecimientos que derivaron en el crimen que se le atribuyó a la “Tona” Aguilera.
En ese marco expuso las pruebas que tiene la fiscalía para atribuirle el encubrimiento a Da Silva y señaló que ya se solicitó un adelanto jurisdiccional de prueba, a fin de que presente declaración la testigo presencial que obra en la causa.
A su turno, el defensor no objetó la calificación de la fiscalía. La misma es excarcelable y se puede decir que tiene una pena mínima de un año y dos meses, y una máxima de seis años.
A todo esto, la parte acusadora sostuvo que no solicitaría medida de prisión preventiva y en su lugar pidió que se impongan las medidas sustitutivas contempladas en el artículo 227, inciso e, 4, y 5 del Código Procesal Penal, como lo son la prohibición de salir de la ciudad, prohibición de acercamiento a los testigos y la presentación periódica ante un organismo de control.
El defensor tampoco se opuso a las medidas sustitutivas planteadas por la fiscalía y tras escuchar a las partes, el magistrado resolvió formalizar la apertura de investigación contra Ramón Ernesto Da Silva López, a quien le ordenó que todos los viernes y por el plazo de 3 meses, deberá presentarse ante el Cuerpo de Delegados de Control. Además, le prohibió cualquier tipo de contacto y acercamiento a los testigos, como así también la prohibición de salir de la ciudad, luego de lo cual dispuso su libertad.
UN MUERTO Y UN HERIDO
El homicidio que se investiga ocurrió durante la madrugada del lunes 11 y tuvo como víctima fatal al albañil paraguayo Daniel López Servín (26), mientras que su hermano Alejandro (32) resultó gravemente herido de bala.
Según la fiscalía, siendo la 1 de la mañana Alejandro López Servín, junto a otro individuo que lo acompañaba, se presentó en el inquilinato de calle Granaderos al 3.554 en busca de su pareja. Allí se produjo una situación de violencia y la administradora del inquilinato, Yessica Aguilera y Ramón Da Silva López, a pedido de los inquilinos fueron a poner orden.
Así fue que López Servín y su acompañante fueron echados a palos del lugar, e incluso resultó dañado el vehículo en el que se movilizaban.
Una vez que se alejaron, según la parte acusadora, Aguilera, Da Silva, una hermana de la imputada y una inquilina subieron al auto de Da Silva, presuntamente para dirigirse a radicar la correspondiente denuncia.
Sin embargo, siempre de acuerdo al relato de la fiscalía, se detuvieron en un domicilio de calle Huergo. Allí bajó Aguilera y regresó con un arma de fuego envuelta en un trapo. Después, Aguilera amenazó a la inquilina para que le dijera dónde vivía López Servín y una vez que tuvieron el dato se dirigieron en su búsqueda.
Cuando el Fiat Uno color bordó en el que se movilizaban llegó a San Martín al 3.300, sus ocupantes se toparon con la persona que buscaban. Además de Alejandro, se encontraba su hermano Daniel, a cuyo domicilio se había dirigido a pedir ayuda.
Los investigadores sostienen que la mujer apodada “La Tona” se bajó del auto y sacó el arma. “El problema no es con vos”, le habría dicho Alejandro “y mi hermano tampoco tiene nada que ver”, le agregaría. De todas formas, la imputada comenzó a disparar. Alejandro recibió un tiro en la cara, que le salió debajo del maxilar inferior, mientras que Daniel resultó muerto por las heridas que dañaron órganos vitales.

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