Entre el placer y la humillación

Entre el placer y la humillación

Pasó por Formosa el plantel profesional de fútbol del Club Atlético River Plate, dejando, para muchos, “imborrables recuerdos” por la posibilidad de ver a sus figuras en una cancha de nuestra capital.

 

La priLos preparativos para recibir a la delegación “Millonaria” fueron bien coordinados y los dispositivos de seguridad tuvieron una acertada labor. En realidad, poca gente se preocupó de saber algo más del rival que tuvo River Plate y evidentemente las equivalencias fueron muy distantes.mera cosa rara

Los directivos de River demostraron el “poder económico” de la institución al disponer que un ómnibus venga desde Buenos Aires a Formosa para aguardar la llegada del plantel al Aeropuerto “El Pucú” y desde ese lugar “acercar” a jugadores y cuerpo técnico hasta el Hotel Haward Jhonson, en una distancia aproximada a los 4 o 5 kilómetros.

Luego llevar a los futbolistas hasta el Estadio Oficial para el “reconocimiento de la cancha” donde jugó anoche con el modesto y desconocido Liniers de Bahía Blanca.

Por estas horas, ese colectivo (que no vino gratis) debe estar llegando a Buenos Aires, cuando lo realizado pudo estar a cargo de una de las tantas empresas de transporte de personas que operan en nuestra ciudad. Para muchos pudo ser una “cachetada” porque demuestra que las unidades existentes en Formosa no están a la altura de las exigencias de vaya a saber qué dirigente o el mismo Marcelo Gallardo.

La segunda cosa rara

Con 24 horas de anticipación a la llegada del plantel de River Plate a Formosa, se puso en funcionamiento un “severo operativo de seguridad” alrededor del edificio donde funciona el hotel. Se clausuraron calles.

Se identificaron a todas las personas que pretendían ingresar al sector del hotel o el casino, olvidando que ahí nomás funciona un enorme supermercado donde los formoseños se proveen de los alimentos para el consumo familiar.

Porqué tantos privilegios. ¿Tenían conocimiento de algún atentado?. ¿Pensaban que los “hinchas” de Boca estaban planeando entorpecer la estadía de los jugadores antes del partido?.

Qué son los futbolistas… ¿seres intocables?. ¿Acaso olvidan que gracias a los hinchas pueden percibir lo acordado en “jugosos contratos”?. Estas son las cosas raras que casi siempre empañan los grandes espectáculos deportivos. No hay que sobre dimensionar un acontecimiento. El público formoseño es pasivo y sabe respetar.

Humillación imperdonable

Lo que hicieron con los hinchas formoseños a la hora de poner en venta las entradas para el partido River – Liniers resultó “im- per- do- na- ble !!! Causó lástima la absoluta falta de sensibilidad de quienes vinieron desde Buenos Aires para vender las entradas, poniendo horarios y días para adquirir las localidades a los tres sectores del Estadio Oficial.

Fue realmente una pena, observar a miles de formoseños, en horas de la madrugada, sin techo y con algunas modestas reposeras, pasar la noche a la intemperie, aguardando que los “señores responsables?” habiliten las boleterías después de pasar la noche en un lujoso hotel, con todas las comodidades y un jugoso desayuno.

El público formoseño no se merecía semejante humillación. Ese obrero, ese empleado, ese joven que a duras penas, talvez, juntó el dinero para adquirir su entrada, debió soportar todos los rigores y en muchos casos ni siquiera tuvieron la posibilidad de tener en sus manos la ansiada entrada para ver a River jugando en Formosa.

Acaso olvidan los dirigentes que gracias al público se pueden solventar los gastos que demandan el montaje de un determinado espectáculo, en este caso deportivo !!!.

Ese aficionado que pagó 150 o 300 o 400 pesos es el artífice de que River haya venido a Formosa. Ese modesto formoseño que privó a su familia…por un día.. de una mesa bien servida es el que contribuyó con su generoso aporte a lograr una millonaria recaudación y, sin embargo, fue humillado y condenado a pasar la fría noche de junio para darse “un pequeño gusto” de ver jugar a River Plate en nuestro querido Estadio Oficial.

Don Antonio Romero…perdónelos una vez más, porque no saben lo que hacen!!!

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